La acción de los embajadores de Inglaterra, Japón y Francia de abordar y escoltar al buque Pacific Swan y su carga radiactiva durante su tránsito por el Canal de Panamá, fue criticada por la Iniciativa de la Sociedad Civil para el Ambiente (ISCA).
ISCA, que se opuso al paso del barco que el lunes transitó por la vía interoceánica con una carga de 250 kilogramos de desechos radiactivos, expuso que la actitud de los diplomáticos ratifica que gobiernos como Francia e Inglaterra son grandes accionistas en el negocio de la industria nuclear.
Por lo anterior, Félix Wing Solís, coordinador bimestral de ISCA, calificó como inmoral las presiones que ejercen algunas potencias mundiales sobre Panamá para que permita el paso de barcos con desechos nucleares.
"Siempre han dicho que la industria nuclear es privada, pero lo cierto es que, a excepción del caso de Japón, los accionistas mayoritarios de estas compañías son los propios gobiernos del Reino Unido y Francia, y esta es la prueba fehaciente", señaló.
Wing también expresó que la Cancillería panameña debería recordarle a los diplomáticos que cruzaron el Canal a bordo del Pacific Swan, que sus investiduras les impide inmiscuirse en asuntos internos propios del país y de su derecho soberano.
Para el activista, el que barcos con cargamento nuclear dejen de pasar por el Canal no debe afectar la actividad de la vía ni mermar su capacidad económica, pues el año pasado sólo 13 buques con cargas radiactivas lo cruzaron.
"Al contrario: estaríamos protegiendo al 99% de los usuarios y al 100% de los accionistas del Canal, que somos todos los panameños", dijo Wing al agregar que si estas naves no utilizan otras opciones para transitar con un menor costo es porque no la tienen.