La aprobación en tercer debate de las reformas electorales sigue mostrando favoritismo para los partidos políticos y sus grandes benefactores.
Ello, al señalarse que existirán campañas millonarias que contradicen el ideal de selección de los mejores candidatos.
En la discusión de las reformas electorales, los representantes de la Asamblea han excusado que no existen leyes perfectas para producir una norma con puntos polémicos como el tope de financiamiento privado con costos excesivos.
Además por ser una propuesta que fue avalada por el Tribunal Electoral, el cual ha recomendado al presidente de la República sancionar la propuesta, al considerar que cumple con los requisitos de no beneficiar a un solo sector.
Incluso, a pesar de que el Foro Ciudadano Pro Reformas Electorales solicitó al presidente el veto parcial del proyecto, en sus puntos sin consenso.
En un comunicado, la agrupación sostiene: "queremos unas reformas electorales que logren transparencia, rendición de cuentas y austeridad. No queremos una democracia secuestrada por la corrupción".
Ello, por considerar que debe haber mayor transparencia en temas como las donaciones, y determinar quiénes salen a la política para comprar conciencias, pero luego cobran con creces a los gobiernos.
También para recuperar la confianza que se ha perdido en los gestores de la política panameña, y no cerrar los espacios que permiten debatir este tipo de regulaciones.
Algunos de los miembros de esta comisión señalan que esto sería porque no existe oposición, y solo coincidencia en reclamar reformas políticas que permitan ampliar una agenda que incluya soberanía.
En este sentido, la abogada Mariela Ledezma sostuvo que ahora parece que las elecciones las hacen los millones de dólares, por una falta de legislación en este sentido, y no la meritocracia de las personas que serán electas.
A su vez, la dirigente de Cambio Democrático Dinoska Montalvo planteó que las "reformas electorales están plagadas de iniciativas para compras de cargos y ningún cambio sustancial en la calidad de candidatos".
También el grupo Frenadeso reaccionó manifestando que "con estas reformas electorales tendremos las elecciones más caras del continente. En México el costo por elector es de 1.30 por dólar y aquí 33 dólares".
10 millones de dólares sería el tope de financiamiento privado para los candidatos a presidente de la República.