La advertencia de inconstitucionalidad que reposa actualmente en la Corte Suprema de Justicia (CSJ), por el caso del legislador Carlos Afú, constituye una “medida de sometimiento para que éste apoye las decisiones de la bancada oficialista en la Asamblea Legislativa, o de lo contrario rodaría su cabeza como legislador”, opinaron los juristas Silvio y Ramiro Guerra Morales.
Los juristas concluyen en que la decisión del pleno de la CSJ de declarar no viable el recurso de hecho presentado por la defensa de Afú, pero dejando pendiente la decisión sobre la advertencia de inconstitucionalidad, significa que el legislador “debe favorecer las posiciones o intereses de la bancada oficialista y de este modo hacerse amigo de los depositarios del poder político en turno”.
Señalan que el legislador debe comprender que “si no se ajusta o apoya las decisiones de la bancada, la advertencia de inconstitucionalidad que se halla en la CSJ puede, inmediatamente, descabezarlo políticamente”.
Piensan que la Corte no se apresurará a resolver la advertencia y en caso de tomar una decisión, no sería contraria a Afú.
Por otro lado, los abogados recuerdan que el 31 de diciembre de “1993, la CSJ emitió una sentencia donde determinó que en los procesos electorales no cabe advertencias de inconstitucionalidad”, doctrina que fue reiterada en marzo de 1994.
Sin embargo, en esta oportunidad con el salvamento de voto de tres magistrados para decidir el recurso “se abren las compuertas constitucionales para que en lo sucesivo”, en todo proceso electoral se puedan suspender las proclamaciones.
Destacó Pretto Malca que a los especialistas en el dolor se les restringe el suministro de medicamentos y deben hacer una receta por cada ampolla que necesita el paciente. Recordó el especialista que estas restricciones se observan únicamente en Panamá; en Barcelona España, son las propias farmacias las encargadas de hacer los preparados de morfina. En Panamá se vive una especie de tabú sobre el uso de la morfina. Lo único que hacen es entorpecer el tratamiento de los pacientes. En ese sentido, el congreso sobre el dolor aspira actualizar a los especialistas médicos y paramédicos de forma tal que comprendan a valorar el significado del dolor, porque el único dolor soportable es el ajeno.
Explicó Pretto Malca que el nacimiento de la Corporación Nacional de Anestesiólogos obedece a la necesidad de crear una unión gremial para defender los intereses de los pacientes y del propio anestesiólogo, quienes se vieron vilipendiados por las coimas que algunos hospitales privados imponen para poder ejercer su labor. La lucha gremial se dejó en manos de la Sociedad Panameña de Anestesiología y se decidió que la Corporación Nacional de Anestesiólogos fuera el brazo financiero de dicha agrupación gremial.
Sobre el particular, Pretto Malca explicó que no existe un solo tratamiento para enfrentar el dolor. Las técnicas intervencionistas son nuevas en Panamá, no así en otros países. Por ejemplo, para tratar el dolor neuropático rebelde, se utiliza la estimulación medular con electrodos epidurales. También se explicarán las técnicas de catéteres implantables, y otras estrategias innovadoras, además de estudiar nuevos medicamentos y drogas que se están lanzando al mercado para el tratamiento de los dolores neuropáticos, uno de los más rebeldes y un reto para tratar.
Otro ángulo de reflexión lo analiza el Dr. Ruperto Palma Anestesiólogo cardiovascular, especialista en anestesia de alto riesgo. Con gran optimismo, Palma indicó que cuando las unidades de Algiología comiencen a funcionar mediante clínicas del dolor, se producirá un déficit de especialistas en esta rama. Se requiere crear Clínicas del Dolor dotadas de los recursos necesarios y con el personal médico y paramédico que trabaje con un enfoque social, familiar ya que ningún dolor se vive en solitario y la familia tiene que jugar un papel significativo. Lo ideal es que los anestesiólogos superen la típica frase dicha con frecuencia a los pacientes: " Usted tiene que acostumbrarse a vivir con el dolor". Se espera que dentro de poco tiempo, la frase fatalista se supere y los médicos puedan indicarle a sus pacientes que hay nuevas técnicas de tratamiento que le permitirán mejorar su calidad de vida e inclusive trabajar con normalidad.
Lo ideal es que tanto el Ministerio de Salud y la Caja del Seguro Social cuenten con una política de salud destinada a manejar el dolor: las clínicas del dolor deben instalarse no sólo en la ciudad sino en diferentes provincias del país. Destacó la labor realizada por Pretto Malca, en materia de capacitación a otros especialistas, quien ha sido un verdadero promotor de la actualización profesional. Hemos manejado el dolor, casi con las manos, advirtió Palma con evidente desencanto. La tecnología existe, se trata de hacerlas bien y de forma inmediata. ¿Por qué no trabajar de forma eficiente?
Según May de Garuz el congreso está destinado a la docencia y requiere una inversión de B/ 175.00 por persona, que incluye el hospedaje y la alimentación. Se llevará a cabo en el Hotel Meliá Panamá Canal, un sitio que permite trabajar sin las interrupciones propias de la ciudad.