Nación

Vía crucis por medicamentos

El diagnóstico es sólo un detalle, lo peor está por venir, sobre todo en lo relacionado con la salud.


PARA QUIENES la noticia de que su prueba de Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) resultó positiva llega sorpresivamente, todo pareciera estar perdido y tienen razón, si se piensa en el "vía crucis" que deben pasar para obtener los medicamentos.
Así lo describe Mayté Cisneros, delegada de la Defensoría del Pueblo para las personas con SIDA.
Cisneros indicó con evidente preocupación que son muchas las quejas recibidas por esta institución de personas infectadas a las que las entidades de salud no les suministran los medicamentos de la debida forma.
Colectivas o individuales, las denuncias recibidas por la delegada advierten que quienes deben ofrecer las drogas no siempre dan respuesta.
Ella culpa a la burocracia estatal y afirma que se atenta contra la calidad de vida de quienes necesitan tres medicamentos para completar la terapia.
Para los enfermos de SIDA, recluidos en centros penales, la demora para recibir los medicamentos es aún mayor. Los reos no sólo tienen que lidiar con la demora de los organismos de salud, sino con complejos procedimientos antes de recibir la triple terapia.
El médico panameño Abel De La Rosa, vicepresidente de negocios y desarrollo científico de Pharmasset Inc, advierte que de no tomarse los medicamentos debidos existe la posibilidad de que el virus desarrolle resistencia y sea más difícil tratar la enfermedad en un futuro. "No darle medicamentos a estas personas es condenarlos a muerte", advierte.
Quienes padecen la enfermedad están de acuerdo. Los activistas de PROBIDSIDA admiten que "no hay vacaciones" para dejar los medicamentos, pues en cuestión de horas el virus muta, haciéndose resistente y al volver a tomar las drogas podría no hacerle ningún efecto.
Sin duda, la tragedia apenas empieza después del diagnóstico, sin embargo, algunos especialistas en el tema prefieren decir que es una "enfermedad crónica y no una sentencia de muerte".
Aunque no existe la cura aún, el doctor Abel De La Rosa estima que una vacuna contra el VIH es prioridad para los investigadores. La medida podría erradicar la enfermedad como se hizo con la viruela.
No es para menos. Las cifras en Panamá revelan que el 73% de las personas que han contraído la enfermedad desde 1984 ha muerto. Algunos nunca se beneficiaron de los tratamientos para prolongar su vida.
Por su parte, Gladys Guerrero, del Ministerio de Salud, considera que lo primero es saber que "el problema del VIH es de todos. Sólo hablarle (del SIDA) a los hijos es suficiente, ya eso es ganancia".
Sobre cómo hacerlo, la psicóloga clínica Geraldine Emiliani estima que usando un lenguaje concreto por más difícil que le sea a los padres.
Y en la línea de problemas, uno más se anota. Hablar de SIDA significa también mencionar a los hijos de las mujeres infectadas. Ellos junto a sus madres padecen la contrariedad de vivir con una enfermedad para la que aún no existe cura.
La transmisión perinatal de una madre infectada a su hijo ocurre en el 25% de los casos de mujeres que han contraído SIDA y se embarazan.
No en todos los casos el infante nace infectado, ya que un diagnóstico temprano y evitar la lactancia pueden reducir el contagio hasta un 8%.
La infectóloga María Mercedes Castrejón, del Hospital del Niño, afirma que en este centro hospitalario se atienden 190 menores entre los 3 meses y 15 años que han desarrollado la enfermedad en su mayoría durante el embarazo.
La pediatra afirma que en este lugar no sólo le son tratados sus problemas de salud, también reciben atención psicológica pues algunos tienen que lidiar con el rechazo.
Pero, el rechazo no es lo único que enfrentan los menores. Castrejón revela que unos 16 de sus pacientes han sido abandonados por sus familiares y a veces el Estado ha tenido que intervenir frente al mal cuidado que reciben de parte de sus seres queridos.
Todo podría evitarse. La infectóloga admite que lo que se requiere es un diagnóstico previo y una política estatal de realizar una prueba para determinar el contagio del VIH a todas las embarazadas.
Guerrero, del MINSA está de acuerdo. Según la especialista, esta medida ha sido adoptada en otros países en los que se ha logrado reducir el riesgo a un 5%.
Estadísticas del MINSA señalan que en Panamá el riesgo disminuyó de un 35% de años anteriores a un 25% de casos de transmisión de madre a hijo.
A pesar que las edades reproductivas son las más afectadas, la tendencia de personas mayores de 45 años contagiadas de SIDA va en aumento, según el MINSA. Términos como sidoso, sidótico son discriminatorios. Infectados de VIH/SIDA es más apropiado.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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