Nación

Cruzada permanente por la Educación


A lo largo de nuestra historia republicana (1903-2001, casi una centuria), la educación ha sido un factor decisivo de superación personal y de progreso social. En este primer centenario los panameños hemos realizado, si se quiere, una gran obra educativa que ha reducido significativamente el analfabetismo, elevado el promedio de escolaridad, promovido la educación preescolar, extendido la educación primaria, ampliado el acceso a la secundaria, ensanchado la educación tecnológica y multiplicado la educación universitaria. Simultáneamente, se ha fomentado la capacitación para el trabajo, se ha procurado el fortalecimiento de la cultura y se ha estimulado la creatividad y el desarrollo de la investigación humanística y científica.
LOS COMIENZOS DEL SIGLO XXI
En este primer decenio del siglo XXI, sociedad y gobierno tienen la responsabilidad histórica de cimentar las bases educativas para el Panamá del presente siglo. Ello exigirá un impulso constante y vigoroso, así como la consolidación de cambio que aseguren que la educación sea un apoyo decisivo para el desarrollo integral del país.
Es por ello, por lo que proponemos un Plan de Desarrollo Educativo que consiste en una cruzada permanente por la educación, fincada en una alianza nacional en que converjan los esfuerzos y las iniciativas de todos los órdenes de gobierno y de los diversos grupos sociales. Debemos movilizar nuestra capacidad para hacer concurrir las voluntades de los gobiernos (estatal y municipales), y lograr una amplia participación de educadores, padres de familia, instituciones educativas particulares y el conjunto de la sociedad. Aspiramos a que la educación sea siempre una altísima y constante prioridad de los Gobiernos de la República de Panamá, tanto en sus programas como en el gasto público que los haga realizables.
Una de las demandas más repetidas es, sin duda, una educación de cobertura nacional suficiente y de buena calidad. Si bien es cierto que la cobertura de nuestro sistema educativo comprende a la mayoría de los panameños, también es cierto que es tiempo ya de elevar su calidad en beneficio de todos.
LA EDUCACION BASICA GENERAL
Está comprobado que el fundamento de una educación de calidad para todos reside en una sólida formación de valores, actitudes, hábitos, conocimientos y destrezas desde la primera infancia, a través de los niveles de preescolar, primaria y secundaria. De ahí que el propósito central del Plan de Desarrollo Educativo que proponemos, sea convertir en realidad el mandato de los Artícuos 87, 88 y 89 de la Constitución Nacional de garantizar a todos los niños y jóvenes una educación básica gratuita, laica, democrática, nacionalista y fundada en principios de solidaridad humana y justicia social y, además, basada en el conocimiento científico.
La importancia estratégica de la educación básica estriba en que atiende al mayor número de estudiantes del sistema educativo, constituye la plataforma para un mejor aprovechamiento de toda la educación posterior y, para muchos panameños, representa el término de su instrucción formal.
En consecuencia, proponemos diseñar y aplicar programas y acciones para garantizar el acceso al nivel preescolar, a la primaria y a la secundaria; elevar sustancialmente la eficiencia terminal en toda la educación basca, y reducir las disparidades en la cobertura y calidad de la educación pública. Recomendamos que se refuercen los programas que contribuyan a eliminar rezagos en aquellas entidades y regiones donde las condiciones sociales y geográficas dificultan el acceso a la educación y propician que los alumnos deserten y reprueben con mayor frecuencia. Un objetivo de importancia será mejorar sustancialmente los servicios de educación indígena, respetando las lenguas, costumbres y tradiciones de sus comunidades. También ha de reforzarse la educación especial, a fin de que rinda sus beneficios a la población que la requiere.
Proponemos, igualmente, la superación del proceso de enseñanza-aprendizaje mediante el mejoramiento continuo de los contenidos, métodos y materiales educativos, la inclusión de elementos regionales, y el incremento en el trabajo escolar. Que se enfatice en la adquisición de las capacidades básicas de lectura, expresión oral y escrita y matemáticas, por ser fundamento de todo aprendizaje. Por su importancia como apoyo a la educación, ha de cuidarse como esmero la calidad de los libros de texto, gratuitos o no, de la escuela primaria y su distribución oportuna. Asimismo, se impulsará el desarrollo de iniciativas y proyectos originados en la escuela, para fortalecer la capacidad de gestión de la comunidad escolar. La revaloración de las actividades de supervisión y dirección escolar contribuirá a este propósito.
El servicio permanente para el reacondicionamiento, ampliación y modernización de la infraestructura y el equipo de los planteles de educación básica y de secundaria, incluyendo las nuevas tecnologías de comunicación e informática, para un mejor desempeño de la labor docente y de un mayor aprovechamiento de los alumnos, es fundamental y necesario.
Las actividades de evaluación y seguimiento son indispensables para asegurar la pertinencia y la eficacia de las acciones educativas en un contexto de cambio continuo. La evaluación será objetiva y oportuna para facilitar respuestas ágiles del sistema educativo, y así asegurar que los propósitos y fines de la educación correspondan a las necesidades que plantea el desarrollo del país.
Conviene integrar las actividades del sector educativo con otros programas gubernamentales que forman parte de la política social. De esta manera, se ampliará el alcance de programas como los de educación inicial, desayunos escolares y becas. Por su tradicional importancia en la vida de la comunidad, la escuela puede servir como eje para articular los programas sociales de mayor arraigo comunitario.
El maestro es protagonista destacado en el quehacer educativo. Por ello, se recomienda establecer un sistema nacional de formación, actualización, capacitación y superación profesional del magisterio, que asegure las condiciones para garantizar la calidad profesional de su trabajo. De particular importancia será la educación normal. Asimismo, se trabajará para mejorar las condiciones de vida del maestro y su familia y para fortalecer el respeto y el aprecio social a su labor.
EDUCACION DE ADULTOS Y FORMACI"N PARA EL TRABAJO
Es bien sabido que una condición esencial para el desarrollo con bienestar y equidad es contar con una población mayoritariamente alfabetizada y con niveles de escolaridad elevados. En consecuencia, la educación básica para adultos y las acciones de alfabetización deberán estar más estrechamente relacionadas con las necesidades inmediatas de este grupo de población, lo que aumentará su motivación para aprender. La alfabetización duradera y exitosa es la que se liga con la solución a los problemas e intereses cotidianos del adulto y con sus posibilidades de superación.
Se requiere, pues, emprender un esfuerzo amplio, consistente y eficaz de lucha contra el analfabetismo, en especial en los grupos sociales en que contriñe gravemente el acceso a oportunidades productivas y obstruye la superación de las condiciones individuales y familiares. Insistimos también en una educación para el desarrollo comunitario y el trabajo productivo. Para ello, urge rediseñar los programas de formación para el trabajo, mediante una estructura flexible que permita seleccionar las opciones educativas idóneas, para una más provechosa incorporación y una mayor movilidad en el mercado de trabajo. Proponemos, pues, dar un impulso sin precedentes a la formación para el trabajo, conforme a los lineamientos de la política económica y social del país, con el fin de fomentar la productividad y la expansión de oportunidades de mayores ingresos.
EDUCACION MEDIA Y SUPERIOR
Hoy día, ya no es secreto; es bien sabido, que el conocimiento es factor determinante del desarrollo, genera oportunidades de empleo, mejores ingresos y mayores beneficios sociales. De ahí que las instituciones de educación media y superior (universitaria), en sus distintas modalidades, constituyan un acervo estratégico para el desarrollo nacional. Con vistas al nuevo siglo XXI, Panamá necesita un sistema nacional de educación superior más dinámico, mejor distribuido territorialmente, más equilibrado y diversificado en sus opciones profesionales y técnicas y, sobre todo, de excelente calidad.
La educación media y superior requiere de personal académico bien calificado; implica una formación integral que prepare hombres y mujeres responsables, críticos y participativos; exige planes y programas de estudio pertinentes y flexibles, que ofrezcan contenidos relevantes para la vida profesional y técnica. Una educación superior de calidad también significa fortalecer la capacidad de investigación que permita una mejor comprensión de los problemas nacionales, contribuya al progreso del conocimiento y ofrezca opciones útiles y realistas para el avance de Panamá.
La calidad de bachillerato es decisiva para alcanzar la excelencia en la formación profesional universitaria. Por ello, los programas de educación media y superior se revisarán para facilitar la promoción de los estudiantes al siguiente nivel. Se deberá ampliar y dotar de mayor flexibilidad las opciones para completar el bachillerato, de manera que aumente su eficacia terminal.
El Gobierno Nacional, en todo caso, deberá refrendar su compromiso con las instituciones de educación superior (universidades), espacios naturales para el despliegue de ideas, el avance de la ciencia, la aplicación del conocimiento y la difusión de la cultura. Ello supone el respeto escrupuloso de la autonomía universitaria. Conviene, también, fortalecer el sistema de educación tecnológica mediante la elevación de la calidad académica, y las pertinencias de las opciones formativas que ofrece. Por ello, es necesario la vinculación de la educación tecnológica con los requerimientos del sector productivo y de las economías regionales.
CULTURA
Es necesario establecer una política cultural, teniendo en cuenta el importante papel de la cultura en el desarrollo del país. Su función será preservar y subrayar el carácter de la cultura como elemento sustancial en la defensa de la soberanía, en la promoción de un auténtico nacionalismo, en el desarrollo de vida democrática, en el fortalecimiento de la identidad y la unidad del pueblo panameño, en el respeto a la diversidad de sus comunidades y en el logro de niveles más altos de vida y bienestar. Las tareas culturales deberán realizarse bajo el postulado de respeto a la libertad de creación y de expresión de las comunidades intelectuales y artísticas del país.
EDUCACION FISICA Y DEPORTE
La educación física y la práctica del deporte estimula la formación individual, la salud y el bienestar social de la población. Por ello, es de capital importancia alentar su desarrollo, la ampliación de su cobertura, las nuevas alternativas para la educación física y la búsqueda de la excelencia. Con tales propósitos se podrán diversificar las opciones de desarrollo físico, deportivas y recreativas, promoviéndolas desde los centros escolares y puntos de reunión comunitaria, para propiciar una amplia participación social, así como para estimular el deporte de alto rendimiento, que es en sí mismo ejemplo motivador para los jóvenes panameños.
Finalmente, hemos de reafirmar que la educación es la gran tarea en que debemos comprometernos todos los panameños. Las actitudes en que se fundan la convivencia democrática y los valores de responsabilidad, solidaridad, justicia, libertad, la búsqueda de la verdad, el respeto a la dignidad de las personas, el aprecio a la naturaleza y el cuidado del medio ambiente, son todos frutos de una buena educación.
Ya nadie discute que el gran elemento transformador de Panamá ha sido la educación. La superación de nuestras creencias y el avance a un futuro de mayor justicia y bienestar dependerán fundamentalmente de la intensidad, constancia y calidad del esfuerzo educativo que realicemos en los próximos años de este nuevo siglo. ¡He aquí la necesidad de una cruzada permanente por la educación!


fecha edicion
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20062
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América