La Junta Directiva de la Caja de Seguro Social (CSS) aprobó una partida de B/.105 mil para depurar la base de datos de la institución, la cual será manejada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y servirá para analizar los distintos escenarios para salvar el programa de pensiones y jubilaciones.
Se conoció que la depuración estará a cargo del PNUD, que contratará expertos que utilizarán un sistema de cómputo que permita evaluar los distintos escenarios presentados en la mesa del Programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM).
En unos 30 días la mesa de IVM dispondrá del sistema depurado para que a través de la herramienta actuarial inicie el análisis de las diferentes alternativas para evitar que el Seguro colapse en el 2008, tal como proyectaron los informes elaborados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Las propuestas que serán analizadas incluyen el sistema mixto de pilares, y luego de su aprobación en la mesa de trabajo deberán ser consideradas en la plenaria.
"En 24 horas pueden pasar muchas cosas, en 24 horas pueden sacar a un niño del país, matarlo, hacerle mil y una cosa", expresó preocupada, e instó a que una vez que se pone una alerta se dé una reacción inmediata, por parte de las autoridades de investigación.
Una de las medidas adoptadas luego de iniciado el nuevo periodo escolar es la colocación de circuitos cerrados, que permiten observar a cada persona que ingresa a los diversos centros, así como también la actividad de los niños en las aulas.
Este es el caso del Centro de Orientación Infantil "Soy Feliz", del Ministerio de Educación, cuyos administrativos decidieron colocar inicialmente dos cámaras y una pantalla, que se espera estén instaladas la próxima semana. Estas cámaras también funcionan en otros centros, donde han tenido muy buenos resultados.
Uno de ellos es el COI de la Universidad de Panamá, cuya directora señaló que el circuito fue instalado desde mucho antes que se diera la situación de los supuestos raptos, pues el centro está ubicado en un área muy sensitiva y se requería cubrir las tres entradas existentes.
Otro centro que cuenta con este sistema es "El Mundo de los Niños", donde tienen un circuito cerrado para cada salón, así como también en la entrada y en la salida, explicó su directora Michell Estripeaut. "Los papás sienten mucha tranquilidad con estos sistemas de circuito cerrado", aseguró complacida.
En tanto, otros han decidido colocar agentes de seguridad en sus puertas o incrementar los ya existentes. En la Universidad de Panamá han solicitado mayor apoyo de parte del departamento de seguridad universitaria y en "El Mundo de los Niños" ahora tienen a dos agentes en la entrada, en vez de uno, y uno en los estacionamientos, de manera que se le da seguridad a padres y a alumnos desde que bajan de sus autos.
En centros como el del Banco Nacional de Panamá, la Universidad de Panamá y del Ministerio de Educación mostraron su preocupación por la realización de las tradicionales excursiones que se programan para afianzar los temas que cada docente desarrolla, pues éstas "se prestan mucho más para que haya alguna situación difícil".
De acuerdo con una vocera del COI "Soy Feliz", mientras exista esta incertidumbre, los paseos en este centro han sido eliminados. Explicó que debido a que el periodo escolar acaba de empezar, "estamos apenas conociendo a los pequeños, y no sabemos cómo van a reaccionar cuando estén en un área libre. Y puede ocurrir que una maestra por ir detrás de un niño inquieto descuide al resto".
La realidad de los centros particulares en cuanto a este tema es otra. Según Estripeaut, el centro que dirige tiene la posibilidad de que en sus excursiones participen además de las maestras, las coordinadoras, la sicóloga e incluso se permite que los padres que deseen enviar a las niñeras puedan hacerlo. Es decir, cuentan con mucho más personal para vigilar a los infantes.
Por su parte, en el COI del Banco Nacional de Panamá están evaluando la posibilidad de cambiar los paseos a sitios más seguros, tales como museos, galerías y otros, evitando llevarlos a parques o sitios abiertos, pero sin quitarles la actividad que es muy importante para su desarrollo.
La profesora de González, del COI de la Universidad, mostró su preocupación porque una de las decisiones adoptadas en este centro fue mantener cerradas con candados dos de las tres puertas del edificio.
Dijo sentirse entre la espada y la pared con este tipo de decisiones, pues si en el centro existen unos 180 niños en edad preescolar, también deben haber varias salidas para casos de emergencia. Si ocurre un siniestro y hay una sola puerta para entrar y salir, es un problema. Pero mantenerlas abiertas, también lo es, aclaró.
Los centros consultados dijeron contar con reglas de seguridad que siempre han existido, pero que ahora están poniendo mucho más énfasis en su estricto cumplimiento. Una de estas es limitar el personal que tiene acceso a abrir y cerrar las puertas y por tanto, a permitir la entrada de personas ajenas o la salida de los menores.
En el COI "Soy Feliz" se enviaron circulares en las que se reitera la importancia de verificar quién se lleva al niño, pues si no se trata del padre o de la madre, debe ser una persona que haya sido previamente autorizada por el padre de familia. "Si la persona no aparece en la lista no lo entrego, así amanezca con el niño al día siguiente", sostuvo la fuente.
Este sistema funciona en el resto de los centros consultados, cuyos directores informaron que al momento que el menor es inscrito o matriculado, el padre de familia debe proporcionar el nombre de otras personas que estarían autorizadas a llevar o retirar al niño.
En el COI de la Universidad de Panamá, afirmó su directora, se le está dando la oportunidad a los padres o acudientes a que incrementen el número de autorizaciones para que no tengan inconvenientes.
Los centros escolares poseen además entre dos o tres puertas, ya sean de hierro o vidrio, antes de llegar donde se encuentran los infantes, las que deben permanecer cerradas en todo momento, "porque el que anda haciendo daño, tiene la habilidad para aprovechar cualquier descuido, aunque sea de breves segundos". Incluso los propios niños saben que no pueden traspasar ninguna de esas puertas.
Por su parte, la mayor María Angélica Celis, jefa de la Policía de Niñez y Adolescencia, recomendó a los padres de familia mantener el flujo que se registró el primer día de clases, cuando muchos llevaron personalmente a sus hijos a las escuelas, para que la comunidad vea el grado de responsabilidad que existe en torno al tema.
De la misma manera solicitó a los padres informar a los directores de los centros educativos quiénes son las personas autorizadas para recoger a los estudiantes una vez finalizado el horario escolar y a la vez llamar a la policía cuando considere que existe una situación de riesgo para sus hijos.
Dijo que la entidad a su cargo mantendrá durante todo el año operativos de vigilancia en los diversos centros escolares, no obstante, reiteró la necesidad de que los padres se mantengan siempre pendiente de sus hijos o acudidos.
¿Siente usted preocupación por las constantes denuncias de supuestos raptos de menores en distintos puntos del país?
Lilia de Calderón: Claro que sí. Sí me he sentido muy preocupada, porque antes no teníamos este problema. Estoy alerta y he alertado a mis nueras. Les doy indicaciones a los menores, de que no pueden abrir la puerta a nadie. En el COI -de la Contraloría-, aquí mismo yo no tengo preocupación, porque ellos siempre han brindado una seguridad para los niños. En ese centro yo siento confianza".
Rodrigo Farrugia: "Sinceramente a todos nos preocupa, como padres de familia, lo que está ocurriendo, aunque me parece que en algunas ocasiones por el nerviosismo que mantienen los padres, se agrandan las cosas más de lo que es. A veces si alguien vuelve a ver al niño porque es muy simpático, ya creen que se lo quieren llevar. Creo que hay que tener un poquito más de responsabilidad en lo que se va a decir o a actuar. No quiero decir que no haya que tener la precaución y el miedo. En este centro a nosotros no es que no nos preocupa, pero aquí hay una seguridad bastante amplia y en tres años nunca he encontrado a un niño solo y no entra cualquier persona".
Roberto Pérez: "Sí, pero esto nos demuestra que hay que ser mucho más precavido con lo que está pasando. A mí me encanta este COI porque es muy seguro. Tiene su seguridad y aquí no entra nadie, a menos que sea un padre. Pero sí nos preocupa bastante lo que está sucediendo ahora mismo. Pienso que ni la misma Policía sabe lo que está pasando. Creo que estos son casos aislados".
Germán Centella: "Bueno, eso depende del lugar donde tengamos a nuestros hijos. Por ejemplo, aquí yo lo dejo con mucha tranquilidad porque sé que aquí lo cuidan, pero existe mucha incertidumbre entre la población por todas las denuncias".
Alfredo Bernacony: "Sí. A cualquiera de nosotros que somos padres nos preocupa esto que está pasando"