Las últimas estadísticas, realizadas en el 2010, reflejan
que al menos en el banco de sangre del Complejo Hospitalario de la Caja de
Seguro Social se contaba con unas 48 mil 428 unidades de sangre, pero se
necesitan 12 mil más para suplir la demanda de los pacientes.
Sin embargo, un estudio realizado en el 2007, auspiciado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), sugiere que se necesitan unas 60 mil unidades de sangre para cubrir los requerimientos de todo un país, aseguró a panamaamercia.com.pa Carlos Montero, jefe del banco de sangre del Complejo Hospitalario de la CSS.
Para Montero lo ideal sería que las personas, con capacidad para donar, se mantengan donando unas 105 mil unidades de sangre al año. Pero al menos se ha logrado un avance: la demanda de donantes en Panamá ha aumentado del 0% a un 6.8%, aunque ésta debería ser de un 100%.
Personas con enfermedades crónicas degenerativas como insuficiencia renal, leucemia, trasplantes de médula, riñón, hígado y aquellos que tienen accidentes automovilísticos y traumas, son de niveles prioritarios para una transfusión.
“De llegar a pasar en el país una emergencia, la sangre existente vendría a cubrir en lo inmediato, sin embargo esas reservas se agotarían rápidamente y dependeríamos de la solidaridad de las personas para poder suplir las necesidades” agrega el galeno.
Asegura que la donación es sumamente importante: “Es el
reflejo del estado de salud de un pueblo; la seguridad de este vital líquido
refleja los hábitos y estilos de vidas saludables de la sociedad y la conciencia
ciudadana.
Actualmente la mejora en la cultura de donación se le atribuye, en parte, a los medios de comunicación. Además se están realizando más colectas públicas como la de este jueves, 14 de junio, en celebración de Día Mundial del Donante que se hará en el Parque Omar, y la que se realiza anualmente en Albrook Mall, el 23 de junio.
Aunque haya la probabilidad de que 1 de 5 millones de habitantes sufra del contagio de algún virus por transfusión, desde el punto de vista de la Organización Mundial de la Salud, la transfusión sanguínea ha sido prácticamente descartada como un método de transmisión de gérmenes. En Panamá se cuenta actualmente con la mejor tecnología utilizada a nivel mundial en este sentido.