Nación

Cuando el valor puede más que la muerte

El miembro del Cuerpo de Bomberos rescató a dos víctimas del desplome de una casa en Santa Ana.


Dos veces héroe. Así se puede considerar al bombero Enrique Herrera, cuya destreza logró rescatar de los brazos de la muerte a la niña Lorena Chacón, tras ser sepultada por el derrumbe de la casa 13-31 en Calle 15, Santa Ana.

Eran las 11:10 a.m. del pasado lunes, cuando sonó la alarma en la estación de bomberos de Plaza Amador, una unidad de rescate fue despachada al lugar, al informarse de un derrumbe.

Un remolino de personas se agolpaba alrededor de un viejo inmueble, que se resistía a la gravedad por puro milagro.

 

Herrera, junto a sus compañeros, llegó al lugar y a gritos le informaron que bajo los escombros había una mujer con su bebé.

"Rápidamente ubicamos a la mujer, pero la niña, de nueve meses, estaba sepultada bajo un metro de tablas y tierra.

Uno de mis compañeros apartó los escombros, hurgó en la tierra y logró sacar a la niña, que no respiraba. Me la entregaron y de inmediato le di respiración boca a boca, en ese momento tosió y eso me llenó de alegría", recordó.

 

Ayer, mientras tomaba un descanso de su curso para optar por el rango de Cabo Segundo, los ojos de Herrera se llenaron de lágrimas al recordar el incidente.

"En el momento que tomé a la bebé en los brazos, recordé a mis hijos y decidí hacer mi mejor esfuerzo.

Mientras le aplicaba el RCP (Respiración Cardio Pulmonar), le pedí al padre de la niña que la llamara por su nombre, creo que eso ayudó bastante", dijo.

 

Pero, no es la primera vez que Herrera realiza un acto de heroísmo. En el 2005 salvó a un niño que había caído de cabeza en una lavadora.

"En esa ocasión tomé al niño le aplique RCP y se recuperó". En ambos casos su entrenamiento ayudó a salvar una vida.


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392217
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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