El interventor de la sociedad de ahorros y préstamos Mi Techo, Ino Garibaldo, aseguró que en el informe de auditoría elaborado sobre sus actividades se estableció que dicha sociedad no cumplió con el depósito de dinero y que sus cuentahabientes se han quejado de no recibir el saldo real a que tienen derecho.
Garibaldo aseguró que dentro de la auditoría se encontraron una serie de desvíos de fondos hacia otras empresas, que constituye una lesión patrimonial y una actividad similar al lavado de dinero.
Aseguró que a seis meses de iniciada la intervención no ha tenido acceso a los documentos de la sociedad Mi Techo, debido a que Universal Financial Group Investment es el propietario del edificio en donde está la sociedad y esa compañía presentó una acción legal para impedir el acceso a esas instalaciones.
Por ello decidió no ocupar las instalaciones de Mi Techo y elaborar la auditoría con fundamento en la documentación de los balances financieros porque aún algunos aspectos de la intervención están por culminar.
Sin embargo, los miembros de Universal Financial Group Investment han asegurado que cuando se adquirió la sociedad Mi Techo ya tenían la franquicia aprobada y emitida por el Banco Hipotecario Nacional (BHN), indicativo de que todo el trámite era legal y por ello se pagó el precio acordado.
Los pequeños reciben la galleta nutritiva diaria con una mezcla de origen vegetal, cereales, leguminosas y otras fuentes de proteína y energía. Como también una crema nutritiva o papilla que contiene vitaminas A, E, B1, B2, B6, B12, niacina, ácido fólico, calcio, hierro, yodo, zinc y fósforo.
Mientras que los infantes más delicados son referidos de los centros de salud y centros hospitalarios, los cuales son mantenidos en estricta vigilancia en los CRN bajo la supervisión de pediatras por un espacio de seis meses hasta un año.
Así mismo se ha hecho un trabajo integral con las familias afectadas por la pobreza, quienes tienen granjas sostenibles, venta de alimentos producidos por sus propias manos y el apoyo médico de personal voluntario.Recopia de Daniel Espinosa El Panamá América