- 3 cargos de alto mando jerárquico dentro del Legislativo fueron negociados por el PRD.
Pugna
- Disputa
- Recientemente, la diputada Zulay Rodríguez acusó a Benicio Robinson de mandarla a golpear por medio de una de sus simpatizantes.
- Defensa
- Sobre esto, el diputado Crispiano Adames le recomendó ir a un psiquiatra, ya que, según él, ella tiene “trastornos mentales”.
- Adherentes
- El PRD tiene 455,887 inscritos.
Figuras cuestionadas y polémicas, e incluso una de ellas con procesos judiciales pendientes, fueron las escogidas por el Partido Revolucionario Democrático (PRD) para ocupar los puestos que les corresponde en la Asamblea Nacional, como parte del pacto de gobernabilidad firmado con el gobernante Partido Panameñista.
Situación esta que, a juicio de exdirigentes del propio colectivo fundado por Omar Torrijos, deja mal ubicado al PRD ante la opinión pública y la sociedad.

Uno de los que reaccionó sobre estas designaciones fue el expresidente del PRD Francisco Sánchez Cárdenas, quien aseguró que el partido ahora mismo lo menos que necesita en esos puestos son personas con antecedentes. A su juicio, ninguno de los tres tenían ni los méritos ni la trayectoria para estos cargos.
“Ante la sociedad, hemos quedado muy mal parados. El partido actualmente está muy mal representado”, dijo Cárdenas, quien recomendó a Robinson y al secretario general del PRD, Juan Carlos Navarro, presentar su renuncia.
Por su parte, el exsubsecretario general de la Asamblea José Dídimo Escobar apuntó directo contra la actual conducción partidaria: “Creo que el actual CEN del PRD no conoce lo que es la vergüenza”, señaló.
Según Escobar, el partido “ha perdido su concepción de ayudar a los que más lo necesitan”, y afirmó que ahora “en el PRD hay como ansias de subir al poder para cumplir intereses propios”.
Mientras que Alfredo Oranges, miembro fundador del PRD, piensa que las designaciones no llenan las expectativas de las bases y hay muchas dudas en torno a este tema.
Una de las figuras más cuestionadas por sus actuaciones es el exlegislador Franz Wever, quien fue electo como secretario general de la Asamblea. Wever estuvo involucrado en actos que van desde trifulcas e insultos hasta hechos en los que salió a relucir armas de fuego.
Se dio a conocer por su participación como dirigente transportista, en la cual protagonizó actos en los que salieron a relucir armas de fuego en las disputas con sus compañeros.
El Colegio Nacional de Periodistas lo declaró persona non grata, por haber irrespetado a periodistas cuando salía del país rumbo a Beijing, China, al tratar de sacar su miembro ante los periodistas que lo cuestionaban. En las elecciones internas del PRD de 2008 Wever fue acusado por su copartidario Enrique Flores de compra de votos y de cambios fraudulentos de residencia. Por este caso fue investigado por la Fiscalía Electoral y las diferencias entre estos políticos incluso llegaron a los golpes.
Wever además se vio involucrado en una trifulca callejera al enfrentarse a un asiático, ambos fueron a dar a la corregiduría de Curundú, donde firmaron un acuerdo.
Por su parte, al segundo vicepresidente de la Asamblea, Alfredo Fello Pérez, le recaen investigaciones judiciales por delito ambiental, contra la fe pública, de defraudación fiscal aduanera, contra el patrimonio económico, contra la administración pública y delito de corrupción de servidores públicos, los que fueron instruidos en la Fiscalía Tercera Anticorrupción (1) y cuatro en la Fiscalía Quinta de Circuito.
También cuenta con una investigación por parte de la Interpol, en la que supuestamente se emitieron ocho permisos Cites de manera irregular para la exportación de madera cocobolo por parte de la Anam, en los cuales se usaron información y nombre de la institución de manera fraudulenta.
En varios de los casos que enuncian irregularidades aparece Agro-Darién S.A., cuyo representante legal es Alfredo Pérez Díaz.
Mientras que el primer vicepresidente, Benicio Robinson, ha sido duramente cuestionado por sus copartidarios por presuntamente mantener negociaciones de forma individual para beneficios propios; además de protagonizar confrontaciones con dirigentes de sus colectivos, una de las últimas con su colega diputada Zulay Rodríguez.