El Panamá América
Julio Yao Villalaz, ex representante de Panamá en la Corte Internacional de Justicia en La Haya, hizo alusión a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, a la vez que cuestionó duramente las actividades de Estados Unidos en Panamá, en la sesión ordinaria del Consejo Municipal de Aguadulce, realizada recientemente en Pocrí, aceptando invitación del presidente de ese organismo, Orlando Stanziola.
En su discurso Yao Villalaz señala que desde la creación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos hace 52 años, se han logrado importantes acuerdos de relevancia mundial, aunque considera que por lo menos existen dos acuerdos de gran envergadura y trascendencia como lo son El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, ambos aprobados por la Asamblea General de la Naciones Unidas en 1966.
"Ustedes se sorprenderían si les dijera que Estados Unidos es el país que rompe el Récord Guinness como el Estado en el mundo que más tratados de derechos humanos y ecología se ha rehusado a firmar y ratificar", agrega.
Así mismo, el ex representante panameño ante la Corte Internacional de Justicia considera que la historia no hay que olvidarla para no repetirla haciendo alusión a los hechos del 20 de diciembre de 1989, por lo que cuestiona a toda la clase política panameña la cual a su criterio, acabaron justificando la invasión ya que considera que se prestaron para las operaciones psicológicas de los estadounidenses hacia los panameños.
El orador muestra su preocupación ante la llegada a la Presidencia de Estados Unidos de George W. Bush, quien públicamente declaró "que no dudaría en intervenir en Panamá, si se percibieran situaciones irregulares que pongan en peligro la seguridad del Canal de Panamá".
Para Julio Yao, la amenaza más seria a la que nos enfrentamos en estos momentos es el terrorismo, considera que la más peligrosa de las amenazas a nuestra soberanía tuvo lugar a raíz de la X Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estados, a la vez que considera que nuestras autoridades deben hacer caer todo el peso de las leyes nacionales a estos elementos subversivos.