SE acerca la hora de andar precavido por las calles de la ciudad, pues con la entrega de los ahorros navideños, aguinaldos y bonificaciones también llegan los "amigos de lo ajeno".
Desde finales de mes la ciudadanía empieza a hacer sus compras y los centros comerciales se abarrotan. La economía se dispara en estos días.
Siendo así, las precauciones son obligatorias para no correr la suerte de Margot Rebollo.
Ella ha sido víctima de los delincuentes tres veces. La primera vez le robaron B/. 50, la segunda B/. 30 y la última fue un cheque de la quincena que se lo sacaron de la cartera.
"Mientras observaba una blusa en un almacén se me acercó una mujer diciéndome qué bonita.. la va a comprar. Como era época navideña la avenida Central estaba abarrotada de compradores y fue entonces cuando esta mujer me tropezó y me llevó mi cartera", recordó.
Cuando revisó su bolso se percató de que no tenía el cheque. Nunca encontraron a la responsable. A pesar de que hizo la denuncia en la PTJ, no le dieron respuesta.
Rebollo aprovechó para hacer un llamado de atención a los ciudadanos para que no utilicen carteras de cierre mágico porque podrían atravesar por una experiencia como la de ella.
Noris Navarro vivió una situación similar. Lleva más de 15 años de realizar sus compras en la Avenida Central y nunca pensó ser víctima de los malhechores.
"Acostumbro ahorrar todo el año, pero recuerdo que en el 2003 la situación económica de mi hogar no era muy buena. Yo disponía de cierto dinerito para los regalos de mis niños y la comida navideña", relató Navarro.
Después de haber comprado todo, Navarro decidió llevar dos bolsas para echar todos los paquetes.
Los propios muchachos que le vendieron los paquetes se quedaron con algunos de los regalos que con tanto esfuerzo había comprado Navarro.
Ella recuerda haber dado uno cuantos pasos y sentir las bolsas livianas. Fue en ese momento cuando revisó y se percató que le hacían falta cinco artículos.
"No sólo lloré por mis cosas que compré con tanto sacrificio, sino que regresé donde el joven que me había vendido las bolsas y nunca lo encontré, aunque le pregunté a los otros muchachos, ellos contestaron que no lo conocían", dijo.