Nación

¡Cuidado!, un delincuente puede robarle su identidad

Hay personas que han terminado detenidas o con sus finanzas en bancarrota.


UNA mujer relató ante la Policía Técnica Judicial (PTJ) haber sufrido la suplantación de su identidad por una delincuente. Sin cometer crimen alguno, se dio cuenta de que su prontuario policivo estaba "cargado" de delitos.
La mujer de apellido Quiñones (por solicitud de los investigadores omitiremos su nombre), trabajaba día y noche para mantener a sus tres hijos y aseguró que tenía los mismos problemas de dinero que muchos panameños, pero se las arreglaba para que en su residencia no faltara nada.
Nuestra protagonista denuncio que el incidente anormal en su vida ocurrió en el año 2000, cuando fue víctima de un robo de sus documentos personales, en un restaurante ubicado en Calidonia.
Hizo la denuncia y como nunca la llamaron para indicarle la recuperación de sus pertenencias, se olvidó del tema. Pero su vida dio un giro de varios grados, cuando hace un par de años la citaron ante la PTJ.
Al llegar a la entidad de investigación, le preguntaron si sabía por qué la estaban citando. Pensaba que se trataba de un mal estacionamiento o algo así, pero los investigadores le dijeron que no, que era por hurto.
Resulta que su nombre y su número de cédula aparecían en el proceso, simplemente porque una mujer, de las que se dedican a hurtar en tiendas y almacenes, se había hecho pasar por ella al momento de ser detenida.
Paso mucho tiempo, pero Quiñones logró aclarar la situación, pero no por mucho tiempo. Cuando quiso pedir un récord policivo, aparecieron consignadas a su nombre nada menos que tres condenas por hurto en varios tribunales del país.
Sin haber cometido ningún tipo de hecho ilícito, esta mujer aparecía ante la Justicia como una peligrosa delincuente y quien la suplantaba, pronto le había traspasado un historial de seis detenciones en la cárcel de mujeres.
A pesar de su inocencia, Quiñones perdió el trabajo y tuvo que tomar una serie de medidas debido a su complicada situación procesal.
Es muy probable que usted no piense demasiado sobre sus transacciones cotidianas, pero un ladrón de identidad puede estar haciéndolo con segundas intenciones.

El robo de identidad es un delito serio. Las personas, cuyas identidades han sido robadas, pueden perder meses o años "y también miles de dólares" reparando los perjuicios que los ladrones han causado a sus registros de crédito y a su buen nombre.
Mientras tanto, víctimas como la señora Quiñones pueden perder oportunidades de empleo, sus solicitudes de préstamo, vivienda o automóviles pueden ser rechazadas y hasta ser arrestados por delitos que no cometieron. Entre los sentimientos que experimentan las víctimas al atravesar el arduo proceso de recuperación de su identidad se encuentran la humillación, la ira y la frustración.
El jefe de la sección de Fe Pública de la PTJ, Josey Batista, explicó que en la legislación panameña no existe la suplantación de identidad como tal, sino hechos como estafas y falsedad de documentos.
"Vemos un sinnúmero de situaciones en las cuales la documentación que no le pertenecen a las personas es utilizada para realizar transacciones, ya sea una solicitud de crédito, prestamos, tarjetas de crédito, hasta un bien que está en una casa de empeño" destaca.
Para Batista existen dos situaciones que permiten que se dé un robo de identidad: la complicidad de las personas que atienden en transacciones y el cierto grado de alteración en algunos documentos. Por ejemplo, dijo que los delincuentes tienden a reemplazar las fotografías de ciertos documentos, pero todos los datos que se encuentran en este corresponde a la de sus víctimas.
En estos casos las investigaciones llevadas a cabo por la sección de Delitos Contra la Fe han determinado que el delito pudiera cambiar a estafa, falsedad, dependiendo de los documentos aportados por las víctimas "en otras situaciones no podemos decir que no es ni uno ni otro, porque el documento es auténtico pero en sí las personas que lo aportan no es la persona que debiera tenerlo".
Asegura Batista que la PTJ mantiene investigaciones por este tipo de delitos, pero no es nada novedoso, pero que a nivel mundial se ha dado un aumento en delitos semejantes, más en los países en la cual los sistemas de mercadeos, televentas y ventas por internet están muy desarrollados.
Más allá de todos los esfuerzos que usted pueda hacer para manejar cuidadosamente su información personal o para mantenerla reservada, los ladrones de identidad hábiles pueden valerse de una variedad de métodos para acceder a sus datos.

Si le roban su cédula u otros papeles personales, reaccione rápidamente para minimizar la posibilidad de convertirse en una víctima.
Si se trata de cuentas con instituciones financieras o tarjetas de crédito, ciérrelas inmediatamente.
Evite usar como contraseña de su tarjeta su apellido, fecha de nacimiento o los cuatro últimos dígitos de su seguro.

 

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240691
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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