El Segundo Tribunal Superior de Justicia declaró culpable a María Castillo Gómez por los delitos de homicidio y de robo en perjuicio del sacerdote Aníbal Gómez, párroco de la Iglesia de Cristóbal, de la provincia de Colón.
La audiencia se dio tres años después de haberse cometido los hechos, y le correspondió a la fiscal cuarta superior Argentina Barrera acreditar los elementos que señalan a la procesada como responsable. Castillo Gómez era empleada doméstica del sacerdote; su pareja, Jonathan Wilson, también acusado, murió en el 2014 en la cárcel.