El desbordamiento de los ríos Chico, Churubé y Pocrí, en Coclé, provocó un tranque en la vía Interamericana desde avanzadas horas del sábado hasta la madrugada de ayer, y las fuertes lluvias dejaron unas 31 familias damnificadas en el corregimiento de Natá.
Los afectados consideran que estas han sido las peores inundaciones en el área, pues los residentes de las barriadas San Cristóbal y Las Margaritas lucharon durante cuatro horas para salvar algunas de sus pertenencias.
La alcaldesa de Natá, Graciela Navarro, responsabilizó al Ministerio de Obras Públicas (MOP) por los hechos, los que se habían advertido con tiempo para que se tomaran las precauciones.
Informó que en unas reuniones previas se les había advertido a las autoridades regionales del Ministerio, que de registrarse pérdidas materiales o de vidas durante las inundaciones, tendrían que cargar con la responsabilidad por no realizar los trabajos preventivos necesarios.
En las inundaciones de ayer, donde fueron evacuados 15 niños y ocho ancianos, las residentes perdieron colchones, aves de corral y se les mojaron sus muebles.
La alcaldesa Navarro le preguntó a las autoridades del MOP si lo que esperan es que la gente se tire a las calles a protestar para que le atiendan sus necesidades.
También responsabiliza de los hechos a Virgilio Sáenz, propietario de un terreno en el área de San Cristóbal, en el que ha hecho rellenos que obstaculizan el libre flujo del agua, que al no tener por dónde correr, se inundan las viviendas del área.
Antenoche el director del Sistema Nacional de Protección Civil, Arturo Alvarado, advirtió a los coclesanos que se mantuvieran alertas ante los pronósticos de fuertes aguaceros.
También señaló que personal de la institución reforzó el equipo de trabajo en la provincia para atender las urgencias que se presentaran.