"Fuman porque uno de los amigos los invita y luego continúan haciéndolo", explicó Nélida Gligo, coordinadora de la Coalición Panameña contra el Tabaquismo.
Igual plantea Mayanín Rodríguez, directora Nacional de Promoción del Ministerio de Salud. Para Rodríguez el tabaquismo se ha convertido en un "problema de salud nacional".
Sucede que se afecta al que fuma, pero también a los que reciben el humo de segunda mano.
El año pasado se llevó a cabo un estudio de percepción en una universidad privada, según contó Rodríguez, y los resultados sorprendieron a las autoridades.
"Las jóvenes manifestaban que en su cartera tenían de una a dos cajetillas de 20 cigarrillos", sostuvo.
La doctora planteó a Panamá América algunas curiosidades que cree que han incido en el aumento del número de fumadores.
Dice que en las universidades, los jóvenes han designado los llamados "fumódromos", es decir, áreas destinadas para fumar.
Allí se concentran entre 15 y 20 jóvenes para fumar y "obviamente a compartir el humo", adicional a los que no fuman que se convierten en fumadores pasivos.
Es así como se inicia el problema, "pues se está teniendo muchachos que están llevando a sus pulmones todos los contenidos dañinos del cigarrillo".
Mientras se logra llamar la atención de la comunidad, en la Asamblea Nacional, en la Comisión de Salud, se discute un proyecto de ley contra el tabaco, que prohibiría fumar en cualquier lugar cerrado (hoteles, restaurantes, casinos o bares).