LAS autoridades policiales están preocupadas por la contaminación de las escenas del crimen, que personas particulares hacen por desconocimiento.
Resulta que cuando se registran asesinatos o accidentes, surge alguna persona que trata de mover los cuerpos o cualquier otra evidencia, lo que complica las cosas al iniciar las investigaciones.
Abdiel Rentería, jefe de la sección de Inspección Técnica Ocular de la Policía Técnica Judicial (PTJ), afirmó que es importante preservar la escena del delito en su toda su esencia, porque de ello dependen las investigaciones futuras.
Advirtió que cuando algún particular se acerca a la escena del crimen, puede pisar una huella o poner su mano en algún sitio y también dejar huellas dactilares, y esto hasta lo podría involucrar.
Cuando ocurre una muerte, las autoridades acordonan el área con una cinta amarilla para establecer que no se debe pasar, pero algunas personas violan esta medida para curiosear y afectan la escena del crimen, dañando evidencias.
Rentería explicó que cuando hay un crimen, los diferentes estamentos policiales tienen cada uno su responsabilidad y funcionan como un equipo.
Usualmente llega primero al lugar la Policía Nacional, a quien le corresponde preservar la escena del crimen acordonando el área.
Luego corresponde a los funcionarios de instrucción dar fe de las circunstancias en que se ha dado la muerte, es decir, aclarar si se ha cometido un homicidio, accidente o suicidio.
Después entra el equipo técnico de la PTJ para recolectar huellas y otras evidencias.