El director del SINAPROC, Roberto Velásquez, anunció que pronto se implementará en la Escuela Normal de Santiago y en otros centros de educación superior de manera obligatoria en la educación de los maestros, un curso de capacitación sobre gestión de riesgos ante desastres naturales.
El alza de insumos para las bananeras y el problema por la extracción de hierro ha golpeado la economía de la Cooperativa de Servicios Múltiples de Puerto Armuelles (COOSEMUPAR).
Domiciano Cárdenas, gerente interventor de COOSEMUPAR, explicó que el costo de producción de la caja de banano ascendió a 0.40 centésimos, luego de registrarse el alza de los insumos agrícolas.
La pregunta es: ¿quién se beneficiaría si el Seguro Social no fortalece el fondo de ahorros e inversiones indispensable para salvar sus programas y constituirse en uno de los fundamentos del desarrollo humano sostenible, tal y como lo entienden hoy los países pobres y dependientes en su tránsito al Primer Mundo? Sin suda, el beneficiado será el capitalismo salvaje.
Fácil sería dejar las cosas como están. Pero, si eso ocurriera, el Seguro Social, solidario desaparecería, la capitalización privada sustituiría a la capitalización colectiva, el capitalismo salvaje incrementaría su poder, los pobres empobrecerían aún más y el sindicalismo salvaje, con lágrimas de cocodrilo, volvería a fracasar en su intento de levantar sobre las cenizas del capitalismo un mundo mejor.
Cierto: otro mundo es posible. En Porto Alegre y otros escenarios se debaten las opciones de una nueva sociedad refractaria al capitalismo salvaje o neoliberalismo. Pero la inteligencia mundial descarta toda posibilidad de construirla destruyendo el ahorro y la riqueza nacional. Por el contrario, esa acumulación debe servir de fundamento a la construcción de la nueva sociedad.