La titular del Ministerio de Educación, Doris Rosas de Mata, informó ayer que, una vez inicie el año escolar, unidades de la Policía Nacional custodiarán los planteles educativos darienitas cercanos a la frontera con Colombia, para ofrecerle seguridad a los estudiantes y docentes de la región, ante las amenazas de ataques de irregulares colombianos.
Así mismo, indicó que el Ministerio de Educación decidió trasladar a Darién sólo a educadores varones.
Cabe señalar, que el Ministerio de Educación ordenó la clausura del pasado año escolar al culminar el tercer bimestre, ante el temor entre estudiantes y docentes, por las amenazas lanzadas por los grupos irregulares.
El miedo entre los educadores aumentó luego del feroz ataque armado que perpetraron grupos subversivos colombianos contra el pequeño y humilde poblado de Nazaret, en Darién, que le costó la vida a una niña de 12 años de edad y heridas a 12 personas, entre ellas tres policías.
Las declaraciones de Rosas de Mata se dieron en el marco de la firma de convenio entre el Ministerio de Educación y Fondo de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) para la instalación de paneles solares en escuelas ubicadas en comunidades rurales que no tienen electricidad.
A través de estos paneles solares, se generará electricidad para las escuelas, centros de salud e iglesias de la comunidad, además de otras instalaciones comunales, dijo la funcionaria. En el proyecto también participará la empresa eléctrica Unión Fenosa y la Universidad Tecnológica de Panamá.
De acuerdo con estadísticas del Ministerio de Educación, existen un total de 1406 escuelas, en las cuales estudian 81,294 niños, que no tienen electricidad y que se podrían beneficiar con la instalación de paneles solares.
La energía eléctrica generada por paneles solares es confiable para la refrigeración y almacenamiento de medicamentos, el bombeo de agua y luminarias públicas.
En tanto, la presidenta Mireya Moscoso emitió el Decreto Ejecutivo No. 28, que obliga a los padres de familia, acudientes y tutores a acudir oportunamente a los centros educativos oficiales y particulares, en el cual estudian sus acudidos.
El decreto establece que es deber de los acudientes asistir y participar activamente en el Programa Escuela para Padres y Madres de Familia, que se organice en su centro escolar.