Ayer inició la construcción del Museo de la Biodiversidad: Panamá Puente de Vida, ubicado en la Calzada de Amador, que tendrá un costo de B/.40 millones y se espera atraiga al país a más de 500 mil turistas anualmente.
Le correspondió a la presidenta Mireya Moscoso dar la primera palada del proyecto, que aportará a la economía nacional unos B/.230 millones durante los primeros cincos años y proyecta recibir 2.69 millones visitantes en igual período.
La obra fue diseñada por el arquitecto Frank Gehry, quien ha ejecutado obras de fama mundial en Estados Unidos, Jerusalén, Alemania y otras naciones.
De acuerdo con el segundo vicepresidente, Dominador Kaiser Bazán, aunque el proyecto se inició en el 2000, tienen previsto abrir sus puertas en febrero del 2006.
Según Bazán, la obra tiene un alto contenido educativo, cultural y turístico, que se constituirá en un legado para las futuras generaciones.
La construcción del museo y sus exhibiciones podrá extenderse dos años, pues incluye el edificio y la instalación de las salas.
El proyecto es ejecutado con el aporte de la Fundación Amador, la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI) y el Banco Nacional de Panamá, instancia que aportó los B/.40 millones de dólares.
De acuerdo con el administrador de la ARI, Alfredo Arias, este museo mostrará al mundo los orígenes de la historia panameña, de su gente, su fauna y flora, y lo que puede ofrecer al mundo "nuestro país".