Al ritmo del tamborito y de la tamborera, y sólo con la representación gubernamental del director del Instituto Nacional de Cultura (INAC), Reinier Rodríguez, se llevaron a cabo ayer las honras fúnebres de la destacada folclorista panameña, Gladys de La Lastra.
La prestante figura nacional sólo fue acompañada en su último adiós, por familiares, amigos y connotados folcloristas, en una ceremonia religiosa oficiada en la Basílica Menor Don Bosco, por el arzobispo, José Dimas Cedeño.
Doña Gladys se hizo merecedora de diversos reconocimientos: Medalla de Oro y Pergamino de Mérito como Hija Meritoria de Penonomé (1960); Medalla de Oro otorgada por el Consejo Municipal de Aguadulce; Premiada con el Trofeo Anayansi de Publicidad Interamericana (1961); Llave de la Ciudad y Pergamino de Honor por el Consejo Municipal de Panamá por la pieza "Panamá Soberana".
En febrero de 1981 obtuvo el primer lugar en el Festival de la Canción Turística del Mediterráneo y América Latina, celebrado en Portugal con la Tamborera "Tengo, tengo", siendo premiada con "La Carabela de Oro".
Dan último adiós a Gladys de La Lastra
La destacada folclorista panameña se hizo merecedora de varios reconocimientos a su talento. Además siempre gozó de la simpatía de todos.