La madre y el padre de Javier Justiniani entraron a la Iglesia Catedral de Vida con los cenizas de su hijo entre sus brazos, escoltados por miembros de una banda independiente, familiares y amigos más cercanos del occiso.
Evidentemente afectada, la madre de Justiniani pidió a las autoridades se esclarezca todo y se haga justicia a su hijo, mientras que su hermana Marta Justiniani dijo que perdonó de corazón al homicida de su hermano, sin embargo no confía en sus declaraciones.
Familiares, amigos y hasta figuras políticas, entre ella la ex candidata presidencial Balbina Herrera, quien dijo que el crimen organizado se ha tomado el país; y el alcalde de San Miguelito, Héctor Valdés Carrasquilla, le dan el último adiós al defensor de los derechos de los detenidos.