Las honras fúnebres de Blas Varela, un humilde trabajador de 38 años, quien recientemente fue ultimado de un tiro en la cabeza en un centro de cómputo ubicado en calle Q, en el sector de Paraíso, en San Miguelito se realizaron ayer. Tres menores intentaron robar en el establecimiento, el pasado lunes en horas de la noche.
En medio del incidente Varela intentó defenderse con un machete, pero resultó muerto al instante por los antisociales.
Varela se desempeñaba desde hacía un año como empleado de este centro de cómputo, residía en el sector de Arraiján y siempre cooperaba con los estudiantes que acudían a realizar las tareas consultando el servicio de la internet.
El homicidio ocurrió a las 10: 15 de la noche, no obstante la comunidad se enteró del hecho al día siguiente a través de los medios de comunicación.
Informes de las autoridades que investigan el suceso revelan que dos de los menores resultaron heridos y el otro está prófugo.
Panamá América intentó lograr la versión del propietario del establecimiento comercial, un asiático de más de 30 años, pero no fue posible.
Gran cantidad de estudiantes le dieron el último adiós al humilde trabajador.
Un estudiante de 11 años, recordó con voz angustiosa al Panamá América que Blas Varela siempre lo ayudaba en las tareas que debía realizar.