Aquí estoy, a punto de cruzar una línea imaginaria que separa el resto del mundo con la poca conocida realidad de la prisión.
Son tan sólo unas cercas, con cuatro custodios fuertemente armados. En pocos minutos estoy dentro.
El tiempo se detiene. Afuera aquel barco cruza el canal, empieza a despedir el humo más negro a través de su chimenea de color rojo. Adentro la libertad se esfuma, como los gases de escape producidos por la combustión de los motores de aquella gran embarcación de carga.
El tiempo camina y entramos en familia. Una rara parentela difícil de definir abre sus puertas y sin despertar aún, me encuentro en medio de un camino de lobos. Hombres marcados en sus cuerpos de pie a cabeza. De raros cortes en su cabello, cejas debidamente marcadas y sonrisas que dan confianza.
Ya para las 10: 34 de la mañana, de aquel viernes lluvioso, empezamos el diálogo. Han pasado 32 minutos desde el primer contacto en la garita de la prisión El Renacer. Después de comprar un litro de soda y cuatro vasos rompimos el hielo con Andrés, un reo que cumple siete años de condena por robos y múltiples fechorías.
"Tienes que rasparte, caer y estrellarte, para darte cuenta que la delincuencia no paga", dijo el tipo blanco con pañuelo en la cabeza y perfil europeo. "Yo robé, una y otra vez, y de todo eso que hice, guaro, hurtos.., y ahora no tengo ningún real".
Dos vasos de soda tomó, se levantó y a su despedida dijo: "Pero, debes caer, para aprender. A lo único que le temo es a mi familia, no sé cómo me tratarán cuando salga".
De pronto aparece "Rasta Shine". Un tatuaje en su cuello alumbra a primera vista. Su nombre real es Américo Sánchez, un compositor de música alegre, artista que cumple una condena de 18 meses en prisión por conducta ilegal. "De las vivencias de las personas se hace arte y también de lo que uno vive, siempre sirve de inspiración, nos brinda mucho y se aprende de todo", dijo el poeta.
Produce canciones entre los reos y su amigo de galera Alberto, es la nueva estrella del patio. Llegó el cantante, Alberto Samuda, de 28 años, internado por homicidio, residente en Pedregal y privado de libertad desde 13 de julio de 2004.
"Shine" y Samuda tienen un CD llamado "Tras las Rejas", elaborado con el apoyo de algunos patrocinadores y las herramientas rudimentarias del centro penitenciario. La edición musical, por primera vez desde adentro, es el volumen 1 de Renacer Records.
La mutación del yo ha completado un 90% de su proceso. No hay temor, mucho menos compasión. Sólo un grupo de lobos caminando de un lado para otro. Alberto encendió una radio, pidió permiso a "Mandrake" el dueño e hizo sonar "Privado de Libertad", la canción principal del CD.
Los lobos danzaron y mis pies tenían comezón. Una corriente inquietante tocó mis rodillas y mis codos. Mis extremidades se flexionaban con ritmo, luego la cabeza y el tronco.
Los artistas no paraban. Muchos con talento y el turno fue para "Baby OK", un inculpado de tráfico de drogas, peluquero y de residencia en San Joaquín. Rubén es el nombre del otro reguesero de la prisión, su tema "El Conejito" es su principal inspiración.
"Baby Ok" y su parna "Perla" cantan a dúo, según ellos, debe ser un "hits" en los próximos carnavales. Incluso la carátula de su demo, dice "El Tema del Carnaval 2007. La "Perla" no es panameña, nacido en la República Dominicana, baila y canta merengue. Espera con desespero el veredicto de un caso de tráfico internacional de droga. Edward, su nombre de pila, y casado con panameña (también en prisión), aduce que fue víctima de una jugada del "bobo".
Hablar con el peluquero de piel morena era casi imposible. Una mirada tesa, tatuajes "gallos" en sus dos brazos y una tijera de poco filo le acompañaban. Viene de Colón en donde fue acusado de diversos delitos. Su trabajo es cortar cabelleras, depilar cejas y poner bonitos a los reos. Tiene su máquina y el precio por corte es de 1.50 dólar. El que no paga, no recibe el servicio y jamás hacerte el vivo con la ley.. "Mandrake".
Otros peluqueros comparten el recinto pequeño. Cuatro sillas poco estéticas, un lavamanos y cuatro espejos. Botiquines con candados protegen los instrumentos (tijera, navajas de afeitar, etc) que pueden convertirse en armas mortales. Luis, de 29 años y de Pedregal, es uno de los barberos.
Mario, de 24 años y con residencia en Arraiján, es otro del cuarteto, preso por robo a mano armada y no habla mucho. Sus brazos bien ejercitados son rápidos a la hora de mover la tijera. Rubén completa el cuarteto."Son exigentes, no aceptan errores con sus cortes. No puedes jugar con ellos", dijo Rubén.
Ya nos vamos, el tiempo pasó y no sabía qué hora era.
Salimos, y en la mano un vaso, nada de soda.. y una gran sed de libertad.
En la edición digital de Panamá América, usted puede escuchar las canciones de los artistas de la prisión, gracias a una cortesía de los autores.
También hay un restaurante, donde sirven el estelar plato de chuleta con papas y mucho ketchup a $1.50. Además hay pollo con patacones a $1.25, soda en litro a $1.00, batidos de piña, papaya a $1.00, gatorade $1.25, pastillas, cigarrillos y quién sabe que otras cosas más.
Nota: El autor visitó la prisión El Renacer para presenciar una cartilla de boxeo, donde se presentaba el ex-campeón mundial Vicente Mosquera. Allí aprovechó e hizo el reportaje que hoy presentamos.