Nación

¿De dónde salen tantas armas en Panamá?

Muchas provienen del comercio ilegal del extranjero y de los robos a las agencias de seguridad.


LAS CONSTANTES balaceras que se registran en los distintos barrios de la ciudad de Panamá han dejado claro que existe una proliferación de armas, usualmente en manos de delincuentes y personas poco tolerantes.
¿Qué tan fácil es conseguir un arma de fuego?
Esta pregunta no parece muy difícil de responder para un pandillero de 17 años, quien relata haber herido a por lo menos cuatro personas con su arma, que consiguió gracias a un amigo.
El joven refirió que los miembros de su pandilla están casi todos armados y que quien no tiene una de su propiedad, en el bajo mundo puede alquilar una por B/.25 o B/.30.
"Aquí no es tan difícil conseguirla, incluso un amigo te la puede prestar para resolver un asunto, sólo tienes que pagar el favor en la próxima vuelta y todo está listo", aseguró.
Ahora la pregunta es ¿De dónde salen tantas armas?
Según el ex subdirector de la Policía Técnica Judicial (PTJ), Javier Chérigo, las fuentes pueden ser múltiples, y es que asegura que a las calles las armas pueden llegar de diferentes maneras.
Según Chérigo, desde la invasión de diciembre de 1989 se dio una proliferación de armas debido a las circunstancias muy especiales en donde se promovió la tenencia de un arma de fuego como método de defensa.
Sostuvo que esas armas han quedado circulando en las calles, a pesar de las campañas de armas por comida adelantadas por las autoridades municipales y la recolección hecha por los soldados norteamericanos.
Alegó que en especial las armas cortas como pistolas 9 milímetro, revólveres calibre .38 y .22 son las preferidas de los pandilleros, porque son fáciles de ocultar en la ropa y su manipulación no requiere de un gran conocimiento.
Otra fuente conocida para la obtención de armas es el comercio ilegal procedente del extranjero. Usualmente se habla mucho de los fusiles AK-47, M-16, T-65 y UZI cuando son decomisadas, porque tienen como destino grupos insurgentes colombianos, pero poco se habla de las pistolas y revólveres, cuyo decomiso es más común de lo que se cree.
También las armas en ocasiones son usadas como pago para la compra de droga. En Centroamérica aún hoy existen bolsones de armas que se negocian al mejor postor.
Por otro lado, los constantes asaltos a agentes de seguridad privada, a quienes se roba su arma de reglamento y usualmente este armamento no es recuperado.
También existe un pequeño mercado negro de armas relacionado con los carteles de la droga, que comercializan las sustancias ilícitas y requieren protección.
Las células locales de los carteles colombianos pueden recibir armas para la protección de los cargamentos y repeler a los grupos rivales.
De hecho, informes de inteligencia revelan que estos grupos controlan pequeños ejércitos, que pueden mover armas por las fronteras con suma facilidad.
Por su parte, el viceministro de Gobierno y Justicia, Severino Mejía, expresó que la mayoría de las armas llegan de forma legal a Panamá y los pandilleros las obtienen asaltando a los agentes de seguridad privados, así como en cualquier descuido de las agencias de seguridad al trasladar las armas en vehículos no apropiados como motos, acción que calificó con una irresponsabilidad.
Aseguró que ya está elaborado el anteproyecto de ley que reglamenta el uso de armas de fuego, en el que se sancionará con mayor rigurosidad a quienes porten armas sin el debido permiso.
En la actualidad la Policía Técnica Judicial expide los permisos, por lo que se hace una prueba a la pistola para llevar un registro.


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251176
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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