Nación

De paradas a dormitorios

Algunos consultados pidieron a las autoridades que tomen cartas en el asunto.


Las paradas de buses se han convertido en el dormitorio de los indigentes. A ellos, la droga los ha llevado a hacer del mobiliario urbano, su hogar.
Son hombres y mujeres que, desconectados del mundo que los rodea y olvidados por sus familiares, deciden deambular por las calles y avenidas sin un techo que los proteja.
Se les ve sucios, con la ropa rasgada, desatendidos y sobre todo, dueños de su espacio en las paradas, ajenos al temor que generan en quienes transitan cuidadosos cerca de ellos.
Panamá América realizó un recorrido en el que pudo comprobar la incomodidad de las personas, ya que la presencia de los indigentes en las casetas de buses puede significar "un peligro", tal como indicaron algunos consultados.
Millisen Saavedra vivió en carne propia la agresión de uno de ellos.
Relató que cuando iba caminando hacia la parada en una de las calles de Calidonia, una mujer indigente la golpeó en la cara.
Desde entonces Saavedra vive atemorizada de que le pueda ocurrir otra vez lo mismo.
"Cuando veo alguna de estas personas cerca, me aparto, ya que me da miedo ser agredida", manifestó angustiada.
La situación es igual de preocupante para Manuel González, otro ciudadano a quien le incomoda cómo los indigentes ocupan toda las paradas.
Indica que le ha tocado presenciar casos en el que algunos se han puesto violentos y hasta han amenazado a las personas que se encuentran a la espera de un bus.
"Esto es un peligro inminente", expresó Saavedra, al tiempo que señala que estas personas son portadoras de enfermedades, por lo que se puede convertir en un problema de salud pública.
Dijo que los indigentes afean la ciudad y le dan una mala impresión a los turistas que vienen al país.
En este sentido, la Alcaldía de Panamá lleva a cabo, con funcionarios de Vigilancia Municipal, el programa de captación de indigentes en el distrito capital.
El propósito es recoger a los orates de las calles y llevarlos a los centros de rehabilitación.
El censo de población del 2000 reveló que en la ciudad de Panamá había unos 1, 500 indigentes.
Las autoridades alcaldicias realizan operativos cada dos meses para detectar a estas personas e incluirlas en el programa de rescate.
Una vez realizados los operativos, se inicia el proceso de clasificación. Un bus los conduce al albergue Ejército de Dios, ubicado en Calzada Larga, donde reciben los tratamientos para alejarlos de la droga y el alcohol.
En este local los bañan, les dan alimentos, les cambian la ropa y les cortan el cabello.
Del mismo modo, reciben tratamiento médico y el tratamiento espiritual a través de la enseñanza de la Biblia, ya que según los pastores, Jesucristo es el único que puede traer el cambio.
La Alcaldía de Panamá firmó en el 2001 un convenio con la fundación REMAR para darle subsidio a los indigentes.
En el 2002, terminó el contrato y se suscribió un convenio con el Ministerio Iglesia Ejército de Dios, que en la actualidad se encarga de los indigentes de la capital mediante subsidios pagados mensualmente.


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248363
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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