Nación

De parques a "campos de batalla"

Algunos moradores preferían no hablar, pues tenían temor a que se tomaran represalias.


UN MORADOR de la avenida Ancón al que llamaremos "Julio", últimamente sólo invierte en lo necesario. Está ahorrando para abandonar este sector en el que ha vivido por más de 20 años.
Las balaceras, robos, riñas entre vecinos y una que otra vez, las protestas estudiantiles lo forzaron a tomar esa decisión.
Al igual que él, otros consultados dijeron que la inseguridad que se está vivienda en el corregimiento de Sana Ana, específicamente en la avenida Ancón, los está llevando a querer "salir corriendo de allí".
Roberto González, quien vive hace 40 años en esta área, contó que antes la vida era diferente, pero ahora teme por su vida y la de su familia porque "no hay seguridad".
Panamá América recorrió la avenida Ancón para escuchar los testimonios de una comunidad que pide a gritos, mayor vigilancia.
Los lugareños, aunque temerosos, coinciden en el miedo que sienten de que una bala perdida de las bandas que operan en sus alrededores impacte la vida de personas inocentes.
Precisamente Roberto nos contó que cuando su reloj marca las 6: 00 de la tarde procura estar en casa, porque a pesar de que ha vivido en este lugar desde niño, "tiene temor".
Después de esa hora no baja de su apartamento para nada, a menos que sea una urgencia.
En ese sentido, otros moradores que prefirieron no revelar su identidad, se encuentran preocupados porque incluso, algunos taxistas han suspendido el servicio después de las 7: 00 de la noche.

Los niños también han tenido que ceder su espacio a la delincuencia.
En la avenida Ancón hay un parque recreativo, justo al lado de una escuela primaria, en muy buenas condiciones, sin embargo, son muy pocos los que lo utilizan para la diversión.
Según señalaron algunos lugareños, lo que ocurre es que las bandas que operan en los alrededores del sector han hecho de la avenida su campo de batalla "y los niños corren peligro", según cuentan los residentes.
En nuestro recorrido conversamos con Auristela Moreno, maestra de la Escuela Justo Arosemena que funciona en el barrio.
Ella mencionó que teme mucho por la vida de los niños cuando salen del plantel.
"Las unidades policiales vienen cuando nosotros los llamamos. Aquí necesitamos una vigilancia permanente durante las horas de clase".
Dice que están preocupados y que por ello, recientemente llevaron a cabo un desfile resaltando los valores para crear, amor, tolerancia y respeto. Participaron los padres de familia y las autoridades.
Lo que señaló Moreno es que muchos niños llegan al aula con agresividad porque precisamente eso es lo que observan en sus hogares y no dudan en repetirlo.

Existe un puesto policial muy cerca de la escuela, justo al lado de los Bingos Nacionales

 

fecha edicion
old id
253961
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América