Nación

De todo como en botica a la hora de elegir un mentalista

Los panameños van en busca de los números de la suerte, el amor y hasta baños y resguardos. La oferta es variada.


Localizarlos no fue difícil. Mentalistas, adivinos, brujos o psíquicos operan en Panamá, y a juzgar por la clientela, tienen una gran acogida.
La búsqueda comenzó en los clasificados de un diario hermano. Allí encontramos ofertas atrayentes para cualquier desorientado: suerte, resguardos, trabajos garantizados, curaciones y hasta matrimonio. Con precios que oscilan entre los B/.5.00, B/.10 y hasta los que están seguros de su trabajo, por lo que cobrarán cuando terminen.
Lo demás fue sencillo. Visitarlos y esperar, cuál consulta con un médico, que nuestro turno llegara.
Pero, fue precisamente ese el problema. Estábamos renuentes a atendernos por varias razones: temor a noticias desagradables, cierta desconfianza y porque, si como dicen, las cosas que van a ocurrir, ocurren, entonces... ¿qué sentido tiene preocuparse antes de tiempo?. Lo cierto es que una amiga, a la que acompañaríamos como observadora, iría a la consulta.
Después de recorrer los "consultorios" de los dioses de corazones, gitanos y hasta indios, donde las respuestas parecían aprendidas: la envidia que te rodea, el amor que alguien intenta arrebatarte con uno que otro trabajito y la necesidad de una limpieza, resguardo o despojo, terminamos donde una reconocida mentalista.
Son de todas las edades, señores cincuentones, señoras treintañeras, cuarentonas y jóvenes que recién habían recibido su cédula y hasta una "yeyesita", pero allí estábamos todos esperando nuestro turno.
Consultamos a la secretaria, porque hasta eso tienen, quien nos informó que cada lectura del tarot dura unos 20 minutos y al día se atienden de 12 a 15 personas. Si a ello le agregamos los baños, resguardos, inciensos, lociones y demás productos que allí se venden y los trabajos que se hacen fuera del local, como por ejemplo, la limpieza de alguna casa, nos atrevemos a asegurar que el negocio no anda mal.
Y el momento llegó. Entramos a la pequeña oficina, acogedora y con computadora incluida. La mentalista se sentó frente a mi amiga y yo un poco retirada, en mi posición de observadora.
Las cartas del tarot fueron partidas tres veces, por el pasado, por el presente y por el futuro.
"Eres una mujer de mucha suerte (eso es verdad). Aparece un hombre mujeriego (lo que no)...te quiere, pero otra mujer le hizo un trabajo, pronto tendrás una casa, es más estás a punto de mudarte, tienes otros enamorados (las mujeres siempre los tenemos), pero hay personas que te envidian, y por tanto necesitas un resguardo, una protección".
A esa altura de la consulta, a la observadora, o sea, quien les escribe, la curiosidad la dominaba y ya estaba a punto de cambiar de silla y pasar a sentarme frente a la mentalista para la lectura de las cartas, pero, la quincena estaba lejos.
Una vez terminada la lectura, la mentalista te da la opción de volver a cortar las cartas, esta vez en dos, para aclarar una que otra duda que haya quedado como salud, trabajo, amor o dinero.
Y entre esos otros secretos hubo algunos aciertos, no lo podemos negar. Conocer el futuro cuesta.

  • A las consultas deben añadirse, como resultó durante nuestra visita, los baños, el resguardo, cuyo costo es B/.150.

  • Hay mentalistas que ofrecen entre sus servicios baños especiales para las casas de los clientes. Muchos panameños no dudan en aceptar la opción como una buena salida a las discusiones, la falta de dinero y de suerte en el hogar.


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190236
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América