Este lugar, escogido este año para celebrar los culecos, se quedó pequeño para acoger a la multitud que desde temprano se hizo presente.
La gente estaba deseosa de bailar, saltar y disfrutar del agua lanzada desde los 10 carros cisterna, ubicados en un tramo de la vía.
Las filas eran casi interminables. Medían más de 500 metros cada una. Los que entraron tuvieron suerte, porque los menos afortunados se quedaron con las ganas de ingresar. Algunos se arrepintieron o simplemente el cierre de los culecos los sorprendió en la fila.
La seguridad fue muy férrea, de eso no hubo dudas. Cigarrillos, llaveros, encendedores y otros objetos peligrosos, fueron decomisados por la Policía Nacional.
Incluso, todo aquel que tenía a la vista algún tipo de tatuajes relacionado con algunas de las pandillas existentes en el país, era retenido, montado en un patrulla y trasladado para ser sujeto a investigación.
"Todo ha estado excelente, lo único malo fue que el lugar se quedó muy pequeño y se terminó muy temprano el culeco... Que me dejen a Mingthoy y que los carnavales los organice nuevamente el otro año", dijo Horacio González, una de las personas que con su familia participó de la tradicional mojadera.
Mientras, Elisa Moreno, quien también dijo presente en esta actividad, elogió el cambio de la ruta del carnaval porque a su juicio todo quedó bien y en orden.
Al final de los culecos, a eso de la 1:45 de la tarde, las unidades policiales tuvieron que desalojar al gentío que posteriormente invadió la vía Transístmica.
La fiesta no había terminado: iban a sus casas a cambiarse de ropa para regresar en la noche y disfrutar de las últimas horas del carnaval.
Por otra parte, el exceso de fuegos pirotécnicos motivó a que el Cuerpo de Bomberos de Panamá le hiciera un llamado de atención a los miembros de la comparsa colonense que desfiló el pasado lunes de carnaval en la vía Transístmica.
Se indicó que a pesar de que esta oficina había dado el permiso correspondiente al representante de la comparsa, Daniel Romero, ésta se excedió en la utilización de estos artefactos.
De los bomberos se explicó que el exceso fue tal, que provocaron un conato de incendio. Este fue controlado por miembros de la Oficina de Seguridad, quienes tuvieron que utilizar extintores de polvo.