Las declaraciones del exgeneral Manuel Antonio Noriega, durante la audiencia de cumplimiento, en la que negó ser culpable de las muertes de las víctimas de la “masacre de Albrook”, demuestran que no hay arrepentimiento ni intención de aclarar lo ocurrido durante la dictadura militar.
A este planteamiento llegan representantes de diversos sectores de la sociedad panameña, quienes creen que Noriega lo primero que tiene que hacer es aceptar sus errores, pedir perdón a todo el país y dejar claro qué fue lo que sucedió durante los 21 años de la dictadura militar.
Para el dirigente empresarial y propulsor de los Derechos Humanos, Roberto Troncoso, el ex hombre fuerte de Panamá, durante esta audiencia debió admitir sus fallas y pedirles perdón a los familiares de las víctimas de la masacre de Albrook, que estaban allí presentes.
“Incluso los gobiernos a través de los años han pedido perdón a los familiares de las víctimas de la dictadura militar, y Noriega debió hacer lo mismo”, señaló Troncoso.
Consideró que los familiares de las víctimas tienen toda la razón de sentirse molestos con el comportamiento que mantuvo el exdictador, porque las heridas no se sanarán hasta que se conozca toda la verdad y se pida perdón a todo el país.
Destacó que el hecho de que ya ha sido condenado por la justicia panameña demuestra que en efecto él fue culpable de las muertes registradas en ese hecho suscitado el 3 de octubre de 1989.
Para Maritza Maestre, del Comité de Familiares de los Desaparecidos de Panamá (Cofadepa), lo que quedó demostrado es que “no está arrepentido”.
“Nosotros hemos sido víctimas y seguiremos siendo víctimas porque sentimos que no se ha hecho justicia y no se ha aclarado lo que ocurrió durante la dictadura militar”, señaló Maestre.
Planteó que piensa que hay un silencio cómplice por parte de Noriega, por quienes mandaron en ese momento y por todos los que se beneficiaron de esa época.
La dirigente de Cofadepa incluso dijo que todo esto ha sido un show y que no confía en la justicia panameña tal y como está; y lo más seguro es que Noriega quede libre.
Por su parte, el panameñista Jorge Gamboa Arosemena dijo que es lamentable que a estas alturas todavía Noriega no se arrepienta y demuestre al país que se merece el perdón.
“Él ya fue sentenciado y al no reconocer que es culpable, está tratando de tirar al vacío a quienes esperan una explicación”, expresó.
Gamboa Arosemena indicó que todos saben que en este país, durante el mandato de Noriega, no se hacía nada si no tenía el aval del dictador.
“Él sabe que esas personas ya habían sido sometidas y que en el país no había pena de muerte y aun así ordenó matarlas”, enfatizó.
El político panameñista incluso fue más allá e indicó que Noriega lo que tiene es que explicar quiénes eran esas personas que lo apoyaban en todos sus desmanes y que se hicieron ricos y que hoy se encuentran en los diferentes partidos políticos.