Nación

Decomiso de droga en embarcación estaba relacionado a homicidio de ticos


El decomiso de más de 600 kilos de cocaína por parte de la Armada Colombiana tuvo sus antecedentes en Costa Rica.
Informes obtenidos por Panamá América revelan que sicarios que irrumpieron en el bar El Pescadito, en Puntarenas, Costa Rica, asesinaron a balazos al hermano del propietario de la embarcación donde iba la droga decomisada en aguas panameñas.
El propietario de la embarcación es el costarricense Sixto Zapata, quien hasta el momento no ha sido investigado.
Las víctimas fueron el pescador Lenín Zapata Pizarro, de 39 años, y el marinero Giovanni Guzmán Villalobos, de 40.
Lenín Zapata era muy conocido en Quepos, pues se sabía que tenía barcos pesqueros y se caracterizaba porque siempre tenía mucho dinero.
La Armada Colombiana y las autoridades panameñas confirmaron el decomiso de 621 kilos de cocaína y 34 kilos de heroína en la embarcación Navegante, que salió de Costa Rica el 23 de agosto. Esta operación entre el Servicio Marítimo Nacional y la Armada Nacional de Colombia se hizo en aguas jurisdiccionales del pacífico panameño.
Los detenidos de nacionalidad costarricenses son Porfirio Mendoza, quien hacía las veces de capitán, Greyvín Rosales García, Julio César Mendoza Aguirre y Jorge Luis Bolaños Aguirre.
Los colombianos detenidos son José López Bayard de 36 años; Hernando Gordillo Martínez, de 42; Carlos Arturo Ruíz Arango, de 24; Stevens Andrés Rodríguez Giraldo, de 26; y Will Frank Rodríguez Castillo, de 30.
El fiscal primero de drogas, José Abel Almengor, dijo que en ambos casos la droga tenía como destino EE.UU y Europa.
Por su parte, el neurólogo y ex ministro de Salud Fernando Gracia, expresó que a este panorama se le debe prestar atención.
Gracia apeló que todos estos males se pueden evitar abandonando el hábito de fumar, moderando el alcohol, vigilando la presión arterial, y de tenerse diabetes, ejercer un estricto control. Además, recomendó evitar la vida sedentaria y la obesidad.
A juicio del neurólogo, otro factor negativo es que la campañas masivas de prevención terminan en inconsistencia.
Explicó que generalmente quienes sobreviven a un infarto sufren daños en el cerebro, riñones, nervios motores y en la movilidad de las extremidades.
Aparte de ellos, hay un daño monetario, porque una operación de corazón abierto oscila entre los B/.7 mil y B/.15 mil.
De los 70 cardiólogos en el país, 56 atienden en la capital. De estos últimos, 17 lo hacen en centros hospitalarios particulares.
En el interior atienden unos 14 cardiólogos. Por ello, las citas con estos especialistas demoran más para los pacientes de áreas apartadas.
Menos del 50% se salva de un infarto.


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251058
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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