García designó a la profesional en Derecho Mónica Isabel Pérez Campos, en el cargo de adjunta del defensor y al licenciado en Teología, Roberto Bruneau Walteros como secretario general.
El Ombudsman manifestó que la designación del secretario general la hizo basado en los planteamientos que escuchó de Bruneau en la Asamblea Nacional, ya que también fue candidato a Defensor del Pueblo.
En el caso de la adjunta, la razón surgió porque es una exponente de la mujer profesional, con estudios en España, precisamente en el tema de los derechos humanos.
Por otra parte, García sostuvo que hay un "aspecto político" detrás de su persecución. Indicó que la fiscalización de la Asamblea ayudará a garantizar transparencia en el trabajo de la Defensoría.
Informó que tomará decisiones con base en los hechos reales y como él no está en el negocio de la especulación, se mantendrá trabajando en la institución.
Destacó que al final del día le tocará a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) tomar la decisión sobre su separación. "Hay causales muy específicas, en la remoción de un funcionario de esta categoría", añadió.
Por su parte, Pérez Campos dijo que luchará por el derecho de las mujeres. Cuando se le cuestionó si estaba de acuerdo con la lucha del movimiento de mujeres contra el defensor prefirió no emitir opinión.
En tanto, Bruneau Walteros acotó que adquirió un nuevo reto que afrontará de la mejor manera. "El movimiento de mujeres sabe lo que pueden esperar de mi", agregó.
La adjunta Mónica Pérez egresó como licenciada en Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad de Panamá en 1994. Su formación en derechos humanos parte de 1996 cuando laboró en la discusión del proyecto que crea la figura del Defensor del Pueblo.
También escribió un informe sobre el Sistema Interamericano de Protección de los Derechos Humanos, en marzo de 2005.
Antes de ingresar a la Defensoría, la adjunta era asesora en el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Por su parte, Roberto Bruneau es miembro del Comité Ecuménico de Panamá y tiene más de 30 años de experiencia en áreas rurales y urbanas en Colombia, Costa Rica y Panamá, con énfasis en trabajo con niños, jóvenes, familias y formación de líderes.
Según García, estos dos profesionales se suman al equipo de trabajo conformado por la Defensoría, que ha venido capacitándose en diversas ramas de los derechos humanos. Adujo que hasta la fecha no hay despidos en la institución.
La primera dama de Panamá, Vivian de Torrijos, afirmó que la Defensoría del Pueblo "no tiene credibilidad" porque su titular, Liborio García, "no ha sabido manejar" las críticas contra él por un caso de violencia familiar.
García asumió el cargo el pasado 3 de abril, tras ser escogido por 48 legisladores una semana antes, en medio de una polémica porque el día de su elección se conoció de una denuncia en su contra presentada por su esposa, Hilda Moreno, en 2004.