E l informe de la Defensoría del Pueblo sobre el tema de salud en las cárceles del país, no es halagador.
Plantea problemas en las cárceles, como la falta de médicos penitenciarios, insalubridad, consumo de drogas ilícitas y hacinamiento, entre otros.
En un seguimiento de esta entidad, se constató que las violaciones a los derechos humanos de los enfermos de VIH/SIDA se observan notoriamente.
"Se observan graves carencias en el tratamiento de la enfermedad, así como las precarias condiciones de internamiento y hacinamiento que padecen los privados de libertad", indica.
Los casos de VIH/SIDA son 1.5 veces más que en el índice reflejado a nivel nacional.
La Defensoría detectó un caso dramático en la situación que enfrentan los internos del Pabellón Nº 2, Sección C, de la cárcel La Joya, que mantiene alta humedad, presencia de aguas servidas, escasa ventilación, hacinamiento de personas con tuberculosis, VIH??"SIDA y homosexuales.
El documento, quttte lleva la firma del defensor Ricardo Vargas, recomendó una mejor atención para estos reclusos.
Malas condiciones.
Estos problemas se trasladan a la Sala 31 del Hospital Santo Tomás, donde se pudo detectar un espacio limitado, con ventilación deficiente, calor agobiante y penetración de agua de lluvia al interior de la sala.
"La sala mantiene pacientes de diferentes tipos de enfermedades, tales como post operatorios, VIH-SIDA, tuberculosis, psiquiatría, traumas, entre otros", plantea el informe.
Otros puntos indican que hay una deficiente alimentación para los reclusos, ausencia de actividades recreativas, falta de atención médica y de tratamiento.
Durante el recorrido que hizo la Defensoría del Pueblo por los penales, se presentaron unas 511 quejas debido a dificultades en la atención de los detenidos.
El Ministerio de Salud provee a las cárceles del país un promedio de B/. 15 mil por mes en medicamentos para atender sus padecimientos.
La población penal en Panamá asciende a 11,398 personas.