El contralor general de la República, Alvin Weeden, pronosticó ayer que de mantenerse la tendencia económica, al finalizar el año podría haber un "déficit presupuestario de B/.300 millones". Tal situación, según el contralor, podría propiciar que hubiera que tomar otras medidas más amplias que la racionalización del gasto público que se aplicó desde hace varios meses.
El contralor mencionó que entre las medidas que podría utilizar el gobierno estaría el uso de "deuda no contratada" como forma de financiamiento.
Weeden aseguró que por ahora no hay un déficit y eso no se puede establecer hasta el 31 de diciembre próximo, cuando cierre el período fiscal, lo cual se daría en el caso que no se tomen las medidas que evitarían este nivel de gastos.
El contralor mencionó el bajo nivel de recaudación en lo que va del año como una de las causales de este déficit, poniendo como ejemplo que con el Impuesto de Transferencia de Bienes Muebles (ITBM), hasta el 30 de septiembre, se habían recaudado B/.49 millones cuando se había programado recolectar B/.155 millones para este período.