El candidato a la Rectoría de la Universidad de Panamá (UP), Gustavo García de Paredes, criticó fuertemente la actual administración, advirtiendo que al finalizar este periodo la casa de estudios superiores enfrentará un déficit fiscal de 10 millones de balboas.
Durante el acto de entrega de las credenciales que lo oficializan como candidato a la Rectoría, García de Paredes aseguró que el exceso de burocracia de la actual administración ha provocado que los intentos de autogestión de fondos para el centro de estudios hayan fracasado.
"Existen dineros pendientes por pagar a los profesores, deudas a los proveedores, incluso se adelantó parte de los dineros de la planilla salarial de diciembre del 2003, para pagar salarios de enero y febrero a los funcionarios administrativos y docentes", aseguró el ex rector.
Según informó, a los docentes se les adeudan unos 900 mil balboas y otra cantidad un poco menor en concepto de pago por servicio y descapitalización de las cafeterías.
"Lo que estamos tratando es de sostener la casa universitaria hasta que las elecciones pasen, y después que caigan Sansón y los filisteos", agregó García de Paredes.
Aseguró que la Casa de Estudios podría ir hasta a la quiebra, de convertirse este déficit económico en un caos, porque la administración ha sido incapaz de resolver los problemas financieros de la UP.
"La autogestión la creamos nosotros", afirmó el candidato, y añadió que la actual administración dirigida por Julio Vallarino no ha podido impulsarla, ni mejorarla. "Lo que han hecho es abusar de la autogestión para pagar planillas", puntualizó.
Expresó que la contienda universitaria debe ser de altura, pues, según información del ex rector, se están destituyendo funcionarios que apoyan su aspiración a ocupar nuevamente la Rectoría universitaria.
Dijo que unas quince personas han sido separadas de sus cargos y que esto se debe a presiones que están ejerciendo las autoridades que se encuentran al frente de la UP.
Durante los dos periodos de administración por Gustavo García de Paredes, de 1994 al 2000, se aumentó el presupuesto en un 4 por ciento, y durante la actual Rectoría de Julio Vallarino, se disminuyó en un promedio de 1%.