El contrato entre la compañía Practicajes Marítimos de Panamá con la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), mediante el cual se autoriza el servicio de pilotaje de los buques que anclan en puertos panameños, no representa conflictos de intereses con la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).
De acuerdo con documentos suministrados a El Panamá América por representantes de Practicajes Marítimos de Panamá, la empresa está reconocida por la AMP como una de las tres que se dedica a esta actividad, no solamente en los puertos, sino también en áreas portuarias marítimas.
El representante legal de la compañía es Alberto Herrera, quien labora en la ACP. Se informó que su condición de trabajador de la Autoridad del Canal no viola el reglamento de Practicaje.
La empresa respondió así a los señalamientos del capitán Zósimo Rovira, presidente de Pilotaje y Servicios Marítimos de Panamá S.A, quien había señalado que en el contrato con la otra empresa hay "conflicto de intereses, faltas a la ética e inexperiencia".
Según la fuente de Practicajes Marítimos, es falso que se autoricen actividades de practicaje en sitios que aún no se consideran puertos.
Indicó que si la Marina de Amador se considera o no un puerto, no es un tema que le corresponde a las empresas de practicajes y aclaró que el contrato autoriza el servicio en los puertos que operan en la bahía de Manzanillo, Bahía las Minas y las áreas de Amador, Taboguilla, Charco Azul y Chiriquí Grande.
Marco Ameglio, el otro aspirante a la candidatura presidencial por el PA no se quedó atrás, pues ayer se reunió con miembros del colectivo en Barú. Ameglio aprovechó la ocasión para asistir a la entrega de la personería jurídica de una organización no gubernamental al Comité de Desarrollo Rural de Barú. "Soy un animal político, me debo a los votos, he caminado y comprendo la psicología del voto", manifestó al ser cuestionado sobre su aspiración presidencial dentro del PA y las posibilidades que tenga obtener el triunfo.
Afirmó que no está totalmente convencido de que el camino más favorable para elegir al candidato presidencial sean las convenciones colectivas que las primarias, pese a que se determinó que no son obligatorias. Expresó que su inquietud como candidato dentro del arnulfismo se basa en la experiencia como político y como empresario, lo que le da buena ventaja sobre sus contendores.
Ameglio dijo que si los arnulfistas quieren ganar nuevamente en el 2004, necesitan elegir un candidato con experiencia y que no sea solo una figura política que no se identifica con las clases humildes de este país.