La hasta ayer superintendente de Bancos, Delia Cárdenas, desmintió al presidente Martín Torrijos, al asegurar que renunció porque él le pidió que dimitiera, y no porque ella quería hacerlo.
Según Cárdenas, la petición de Torrijos fue hecha en una reunión el 25 de mayo pasado, cuando éste le explicó que estaba retrasado en su programa de reforma al sistema financiero.
Ante los insistentes rumores sobre la renuncia de Cárdenas, Torrijos dijo que aceptaría la dimisión si ella se la presentaba y, cuando se hizo efectiva, aseguró que ella dejaba el cargo por "razones personales".
El portavoz del mandatario, Eric Rodríguez Auerbach, reiteró que el Gobierno no participará de una polémica pública con Cárdenas, menos aún cuando el presidente Torrijos al aceptarle su renuncia le expresó un reconocimiento especial "por el empeño y la dedicación con la que dirigió la institución".
Angélica Maytín, de Transparencia Internacional, manifestó que Torrijos le debe una explicación al país sobre la salida de Cárdenas.