La delincuencia puede tornarse un problema incontrolable en los próximos años, si las autoridades no establecen una estrategia para enfrentarla, aseguró el teniente coronel retirado Fernando Quezada.
Quezada, en su participación en el programa Debate Abierto, sostuvo que la delincuencia ha alcanzado niveles nunca antes vistos y que esta se puede volver incontrolable como ha sucedido en otros países de la región.
Aseguró que la responsabilidad de controlar la delincuencia no es solamente de la Policía Nacional, sino que también es un problema de toda la sociedad.
A su juicio, la falta de continuidad de las políticas de prevención y control de la delincuencia es uno de los factores que ha incidido en el aumento de la criminalidad.
También afirmó que se necesita una mayor especialización de los agentes policiales para poder hacerle frente al crimen organizado y a la delincuencia común.
En tanto, el comisionado retirado Alvis Santana planteó la necesidad de lograr una integración efectiva con la comunidad para la prevención de la delincuencia.
Santana dijo que en su experiencia quedó demostrada la necesidad de establecer grupos en donde la Policía pueda retroalimentarse de lo que sucede en los barrios.
Consideró que es imprescindible realizar un trabajo de inteligencia de las actividades de los grupos criminales, para entonces establecer las estrategias para combatirlos.
Por su parte, el ex ministro de Gobierno y Justicia Daniel Delgado Diamante sostuvo que en ocasiones la falta de voluntad política impide el desarrollo de políticas efectivas para luchar contra la delincuencia.
Delgado Diamante planteó la necesidad de que todos los estamentos de seguridad trabajen de manera coordinada, con un intercambio de información fluida para enfrentar la criminalidad.
Aseguró que no sólo el incremento del tráfico de drogas, sino que el crimen organizado obliga a replantear las estrategias actuales.
A su vez, detalló que es necesario mantener un estrecho contacto con los países fronterizos, para conocer las situaciones y hechos relacionados con la delincuencia organizada que puede afectarnos.
Según cifras estadísticas, en Panamá se cometen un promedio de 106.6 delitos diarios.
Entre los años 2005 y 2008 se asesinaron a 1,824 personas en todo el país.