El chaleco antibalas que usaba el agente de la Policía Nacional, Luis Alberto Samaniego, de 20 años de edad, no pudo evitar que una bala impactara en su pecho y lo matara.
Samaniego patrullaba el sector de la Calle 12, Domingo Díaz, cuando de pronto se registró un forcejeo con un delincuente y se escuchó un disparo, a eso de las 11:30 de la noche del domingo.
Sus compañeros acudieron para socorrerlo y llevarlo en una patrulla al Hospital Manuel Amador Guerrero.
Jorge Kidian, médico del Cuarto de Urgencia, dijo que Samaniego llegó casi agonizando. “Tenía poca frecuencia cardíaca y las pupilas dilatadas, lo que nos mostraba la dificultad que enfrentaba en el cerebro”, detalló.
El subcomisionado de turno, Máximo Ruiz, señaló que cerca de ese sector se había registrado un homicidio en la madrugada de ese día y la ronda policial buscaba evitar que se registrara otro hecho lamentable.
“Dios mío, por qué mi compañero... él no merecía morir así”, indicó uno de los policías que acompañaba a Samaniego cuando se produjo el ataque.
“No sé qué pasó, no entiendo por qué le dispararon”, dijo el padre de la unidad, Juan Samaniego.
El cuerpo del policía será enviado a la provincia de Herrera, de donde era originario, para darle sepultura.