Legisladores demócratas calificaron como inaceptable el discurso del presidente de EE.UU., George W. Bush, en el que anunció anoche la retirada parcial de tropas de Irak.
En una alocución al país, Bush señaló que había aceptado la recomendación del general David Petraeus, jefe de las fuerzas militares en el país árabe, de ordenar la salida de 5, 700 efectivos antes de Navidad.
Pero el senador Jack Reed, quien respondió al discurso de Bush en nombre de los demócratas, manifestó que el presidente "una vez más" no había presentado un plan para terminar con éxito el conflicto, o una razón convincente para continuarlo.
Según la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, las opciones son ahora "un plan demócrata para un repliegue responsable de Irak o el plan del presidente de seguir una guerra interminable".
Por su parte, Harry Reid, presidente de la mayoría demócrata del Senado, afirmó: "Bush ha demostrado que está tratando de jugar con el tiempo y dejar las decisiones difíciles para el próximo presidente".
Para el presidente del Comité Nacional Demócrata, el ex gobernador de Vermont, Howard Dean, "el discurso del presidente ofreció una guerra sin fin".