Paredes en mal estado, un cableado eléctrico obsoleto, hierros oxidados y pisos faltos de mantenimientos es lo que se percibía en el vetusto inmueble, pues la inmundicia imperaba en el lugar.
Ahora el viejo mercado será un área turística, con proyectos y planes que buscan mejorar el Casco Antiguo de la ciudad, con la finalidad de garantizar el progreso de San Felipe.
Uno es recuperar el área en donde ha operado por años el Mercado Público, en el Terraplén, hacia la avenida B. También se planea la remodelación y construcción de varias proyectos en la periferia.
Ariel Espino, director de la Oficina del Casco Antiguo, señaló que el derrumbe del viejo mercado conlleva que se edifiquen proyectos dignos, que estén a la altura de un sitio de patrimonio mundial, pues se construirán 220 estacionamientos para el público, un muelle turístico y locales comerciales con vista al mar y a la ciudad de Panamá.
La idea es abrir la entrada del viejo barrio, denominada patrimonio histórico de la humanidad, para brindar una mejor imagen del sitio turístico, indicó Espino.
Contiguo al Mercado Público también operaba el Mercado de Gallinas que lo abastecía de pollos, patos y pavos; y en su parte trasera, la sección de mariscos que se surtía de las motonaves que arribaban a los muros del Terraplén (Calle Pablo Arosemena).
Las amas de casa de clase popular preferían hacer sus compras mañaneras en el Mercado Público por lo céntrico y la facilidad de transporte.
Contiguo al Mercado Público también operaba el Mercado de Gallinas que lo abastecía de pollos, patos y pavos; y en su parte trasera, la sección de mariscos que se surtía de las motonaves que arribaban a los muros del Terraplén (Calle Pablo Arosemena).
Las amas de casa de clase popular preferían hacer sus compras mañaneras en el Mercado Público por lo céntrico y la facilidad de transporte.