En principio, las autoridades creían que se trataba de un caso de meningitis; sin embargo, Gladys Novoa directora regional del Ministerio de Salud, explicó a Panamá América que el comportamiento clínico hace creer que es encefalitis viral.
No obstante, hacen falta más exámenes que determinan qué tipo de agente viral es.
La encefalitis se divide en primarias, por afección inicialmente cerebral y secundarias, complicaciones sistémicas.
Sucede que tanto la encefalitis como la meningitis presentan inflamación en las meninges y un amplio margen de manifestaciones clínicas y patológicas.
En la provincia de Chiriquí se presentan mensualmente unos cuatro casos de meningitis viral, aunque no se registran muertes.
La fiebre alta y el intenso dolor de cabeza son algunos de los síntomas que pueden llevar a confundir la meningitis con el dengue u otros males.
De hecho, Mayanín Rodríguez, directora Nacional de Promoción del Ministerio de Salud (MINSA), indicó que en época de lluvia son muchas las enfermedades parecidas a la meningitis.
No obstante, esta última está directamente relacionada a la higiene, particularmente el lavado de las manos y presenta además, rigidez del cuello, náuseas, vómito, erupción de la piel y pequeñas manchas rojas o purpurinas.
Hay forma de evitar la meningitis? Rodríguez indicó que es importante que la ciudadanía prevenga esta afección evitando aglomeraciones, el contacto con objetos contaminados.
Se sugiere igualmente lavarse las manos frecuentemente, sobre todo aquellas madres que cambian pañales y no beber agua de dudosa procedencia.
Hay dos grandes grupos de meningitis que sólo se parecen en el nombre: las producidas por virus (meningitis víricas), que son benignas y las producidas por bacterias (meningitis bacterianas), que pueden ser graves, provocando secuelas como ceguera, sordera, amputaciones, daño permanente al cerebro y la muerte.
Hay dos grandes grupos de meningitis que sólo se parecen en el nombre: las producidas por virus (meningitis víricas), que son benignas y las producidas por bacterias (meningitis bacterianas), que pueden ser graves, provocando secuelas como ceguera, sordera, amputaciones, daño permanente al cerebro y la muerte.
Los pacientes con meningitis meningococo deberán ser hospitalizados, casi siempre bajo cuidado intensivo.