Miembros del Comité de Familiares de Desaparecidos (COFADEPA) denunciaron ayer al procurador de la Nación, José Antonio Sossa, por obstrucción a la justicia al no permitir la reanudación de las excavaciones en el antiguo Cuartel de Los Pumas de Tocumen, con el fin de ubicar una serie de fosas clandestinas que presuntamente contienen los restos de personas asesinadas durante la dictadura.
Los miembros de COFADEPA realizaron ayer una vigilia en las inmediaciones del Ministerio Público para exigir a Sossa que ordene la ejecución de nuevas excavaciones en el Cuartel de Tocumen, ya que existe un croquis proporcionado por la Iglesia sobre el posible paradero de nuevos restos.
Señalaron que estudian la posibilidad de llevar el caso de las desapariciones ante la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, ya que el gobierno y sus instituciones encargadas de fiscalizar y de administrar justicia no han logrado hacer justicia a las víctimas de desapariciones y ajusticiamiento durante la dictadura militar.
Explicaron que a la fecha también se han agotado todos los mecanismos legales ante la justicia nacional, ya que ni siquiera se ha logrado ejecutar las pruebas de ADN a todos los familiares de desaparecidos para cotejarlas con los restos encontrados el pasado año en Tocumen.
Detallaron que desde noviembre del pasado año se suspendieron las excavaciones con el argumento que no se podían ejecutar las labores de búsqueda por la estación lluviosa, pero que durante toda la estación seca del presente año no realizó ningún trabajo, a pesar de contar con el respaldo de algunas instituciones gubernamentales.
También dijeron que estos casos se mantienen cerrados por las autoridades a pesar del descubrimiento de restos humanos en Tocumen que pueden corresponder a personas desaparecidas durante la dictadura.