Una investigación para ubicar a los responsables de ordenar falsos allanamientos a tres empresas en la Zona Libre de Colón en diciembre del año pasado, solicitará a las autoridades competentes la directora de Aduanas, Mercedes de Villalaz.
La funcionaria explicó que desconocidos utilizaron un acta de allanamiento, pero que no contaba con las firmas autorizadas y con sello fraudulento para hacer ver que la Dirección de Aduanas ordenó la referida diligencia en las empresas Burak Internacional S.A., Sonneti y otra compañía que no fue identificada.
A juicio de la funcionaria se trata de una campaña de desprestigio que han iniciado personas, que no identificó, en contra de la actual administración de Aduanas.
Detalló que la orden de allanamiento adulterada no contaba con una numeración en el lugar que le correspondía y la que tenía la 3560, realmente correspondía a una orden que aún está en blanco, o sea que no se ha practicado. Aclaró que la última orden de allanamiento para la provincia de Colón que ha ordenado la Dirección General de Aduanas, corresponde a la numeración 3420.
Siguió enumerando una serie de anomalías que se dieron en la orden de allanamiento, razón por la cual consideró que podría tratarse de una campaña de personas que desean empañar la imagen de la institución y de su personal. Supuestamente las compañías allanadas serían investigadas por introducir al país uniformes militares, armas y otros pertrechos.
La situación fue aclarada cuando ejecutivos de las empresas Burak Internacional y Sonneti, enviaron sendas notas a la Dirección General de Aduanas informando que estos consorcios no han sido objeto de diligencias por parte de la institución aduanera.
Explicó que en las investigaciones previas realizadas por Aduanas, surgieron nombres de funcionarios que no laboran en esa entidad, al tiempo que pidió a los inversionistas no dejarse sorprender por estos irresponsables que pretenden crear inestabilidad y confusión en los sectores empresariales del país.
Por otro lado, las autoridades negaron que aquí se haya registrado un contrabando de azúcar y explicaron que lo sucedido fue que más de 20 contenedores con este producto que llegaron a la Costa Atlántica procedentes de Colombia y su carga era reempacada para ser devuelta a ese país. Esa situación motivó la investigación de inspectores de Aduanas, pues resulta extraño que la carga proceda de Colombia y sea enviada nuevamente a ese país en otros empaques.