Por otro lado, la escasa disponibilidad de cupos en los salones de operaciones, para la realización de intervenciones pone en riesgo a los pacientes con problemas renales que requieren cirugías, pues ante el uso diario de sus accesos vasculares éstos se infectan y tapan, por lo que deben ser reemplazados.
Además es necesario mejorar el mantenimiento de las máquinas dializantes, la compra de sillas para la sala de hemodiálisis y reanudar la asistencia alimentaria a los pacientes del cuarto turno del Complejo Hospitalario Metropolitano.
Norberto Muñoz sostiene que el propio Departamento de Bioelectrónica ha señalado la falta de repuestos de piezas, para dar mantenimiento a estas máquinas, pues los daños en las máquinas dializantes causan retrasos en los turnos y gran preocupación en los pacientes que se sienten inseguros, pues muchas veces éstas se quedan a medio camino.
De acuerdo con el informe evaluativo 1998-2003 del Programa de Transplante Renal, actualmente existen unos 600 pacientes con problemas renales crónicos, quienes se someten al proceso de diálisis en todo el país.
En cuanto al Programa de Transplante Renal, en la modalidad de donante cadavérico, el número de intervenciones quirúrgicas realizadas en Panamá y Colombia de 1998 al presente año, se cerca a los 250, de los cuales unos 105 han sido realizados en Panamá.
Muñoz denunció que en días pasados se perdió un transplante en Colombia porque el paciente no tenía los recursos para trasladarse a Cali. Reconoció que en Panamá hay pocos transplantes y no desean tener que volver a las calles si se les cierra el programa en Colombia.
También es necesario aumentar el número de donantes para lograr salvar más vidas. Por esta razón, los pacientes renales estarán en la calle el próximo 17 de noviembre, Día de la Donación de Organos.
En esa fecha se realizarán actividades para recoger fondos, mediante la campaña "Dona tus órganos, no te los lleves al cielo".
La Asociación Nacional de Pacientes de Insuficiencia Renal Crónica y Familiares (ANPIRCF) es una organización sin fines de lucro que surgió en 1999 por la inquietud de un grupo de pacientes y familiares que deseaban compartir experiencias sobre el padecimiento de insuficiencia renal crónica, quienes apoyan a sus miembros para mejorar sus condiciones y calidad de vida.
Esta entidad nace como la única manera de asegurar que las personas que sufren esta enfermedad, puedan vencer las barreras y obtener los recursos necesarios para lograr una atención integral y de mayor calidad, procurando que las instituciones de salud pública ofrezcan los tratamientos (hemodiálisis, peritonial y trasplantes) más adecuados que garanticen una mejor calidad de vida a los pacientes.
Dentro de sus acciones, ANPIRCF ha promovido la donación de órganos para transplante a pacientes y ha orientado a los enfermos y sus familiares. De igual forma, ha venido desarrollando programas sociales de bienestar para los pacientes, siendo su última obra la construcción de una casa digna a Ilka Reyes, de 7 años y paciente de diálisis peritonial, en Cerro Trinidad, comunidad de Alto Capira.
La asociación cuenta con personería jurídica y agrupa a todos los pacientes a nivel nacional con insuficiencia renal crónica, que buscan obtener una mejor calidad de vida.