Una petición para que se declare en desacato al fiscal Segundo de Drogas, Patricio Candanedo, fue presentada ayer ante el Juzgado Séptimo por el presunto hecho de resistirse a la devolución de una aeronave con matrícula N75FG que en el año 1999 fuera encontrada con 105 kilos de heroína, pero cuyo proceso judicial fue declarado nulo por el Segundo Tribunal de Justicia.
El abogado Víctor Almengor presentó el recurso de desacato contra el fiscal Candanedo, bajo el argumento que éste no ha cumplido con lo ordenado por el tribunal de devolver la aeronave al estadounidense Bradford Randall.
De acuerdo con el recurso, la Fiscalía de Drogas anunció casación ante la decisión del Segundo Tribunal de Justicia, pero no cumplió con el término establecido para presentarlo.
En su petición el abogado Almengor, representante legal de Bradford Randall, solicitó al juzgado que ordene la inmediata devolución de los bienes bajo vigilancia del Fondo de Custodia de Evidencias del Ministerio Público.
Tras una apelación presentada por la Fiscalía Segunda, el Tribunal de Justicia confirmó la devolución de una aeronave valorada en B/.5 millones incautada durante una operación realizada en el Archipiélago de las Perlas con un cargamento de 105 kilos de heroína.
Los magistrados establecieron que la devolución de la aeronave a sus propietarios Bradford Randall y Carlos Arturo Silva Barreto, es procedente, pues sobre ellos no pesa ninguna condena y que mal podría incautárseles sus bienes.
La nulidad del proceso seguido a Randall y Silva Barreto se decretó, tras acreditarse que la Fiscalía no había seguido el procedimiento al abordar una nave con bandera de otro país.
Señalan que en este caso, la nulidad decretada no sólo involucró el acto con el que se inició la investigación penal, sino que se extendió a todo el proceso, por lo que no puede hacerse alusión a ninguna de las piezas del expediente para intentar mantener cautelada la aeronave.
"Creo que es muy injusto que con el pretexto de la despenalización y de la libertad de expresión, difamen de forma tan cruel a una figura pública que también tiene familia y mamá. Si las leyes aquí fueran expeditas, no habrían tantas personas difamadas porque aquí uno es culpable hasta demostrar su inocencia", declaró Martinelli.