La señora Eva María, de 55 años, tras una cirugía en su abdomen, esperaba que ir al baño no fuese tanto problema, pero en el Complejo Metropolitano de la Caja de Seguro Social encontró todo tipo de dificultades.
Con lágrimas en sus ojos y durante su convalecencia, rompió el silencio en torno a una experiencia que le podría ocurrir a cualquier paciente de la CSS.
La programaron para operarla a las 5:00 a.m., pero no fue hasta las 4:00 de la tarde que le comunicaron que la operación sería una semana después. Eva María se la ha visto difícil en el hospital. Al intentar levantarse de la cama, se lastimó la herida porque no había un auxiliar de enfermería.
El doctor Carlos Díaz, subdirector médico de especialidades quirúrgicas del hospital, adelantó que ordenará una investigación sobre esta denuncia.
Definitivamente creo que estaba destinada a conocer a mi esposo. Siento que tuve suerte de haberlo conocido. Es mi mejor amigo, de verdad.
Puede ser difícil de creer, pero con Ryan (Phillippe), casi nunca hablamos del negocio del espectáculo. Tenemos otros temas; nos importan más los chicos. Discutimos quién se va a ocupar de algo, cuándo y dónde, sobre nuestras madres, si van a venir o nos acordamos de llamarlas. Ese tipo de cosas. La vida tiene otra prioridad en nuestra casa.
Literalmente crucé volando el país entero para ver a Ryan, aunque apenas lo había conocido por teléfono, durante dos meses. Todo el tiempo me preguntaba "¿Por qué estoy haciendo esto?". Me la pasaba llamando a mi madre comentándole lo loca que me sentía. Pero todo funcionó bien.
Casi me ahogo, una vez, cuando tenía cuatro años. Estaba de campamento, en una piscina y me acuerdo que me estaba hundiendo, en el fondo, pensando que nadie iba a rescatarme. Es por eso que hoy mis hijos no van a ningún campamento con piscina. No está bien.
El hecho de haber tenido a mis hijos es algo que cambia la vida. Es increíble.
Por ejemplo, trato de no leer las revistas sensacionalistas porque a veces publican cosas que hieren y no le veo el sentido de arruinarme el día por algo así. Trato de mantener la vista en otros temas más importantes, sin pasar demasiado tiempo pensando en tonterías.
Con mucho cuidado. Trato de ocuparme primero de mis hijos, arreglando ciertos temas como la escuela, asegurándome que todo está bien con sus vidas. Si los hijos son felices, los padres son felices. Una vez que lo logro, es mucho más fácil seguir con mi propia vida. Mi hija empezó la escuela este año, con el kindergarten. Y me tomé unos meses de vacaciones para estar juntas. Sabía que ella iba a estar bien, pero yo no (se ríe).
Quiere decir que tengo que pensarlo muy bien antes de aceptar una nueva película. Tiene que ser muy pero muy buena, para que me aleje de la ciudad, probablemente. Es por eso que me gusta vivir en Los Angeles, por la cantidad de profesionales que hay. Yo siento que ayudo a filmar una película que después va a ver el resto del mundo. Creo que existe un mundo del espectáculo aparte. La gente sabe lo que hace y viene haciéndolo por años y años, es como una familia. Me gusta ser una chica del cine de Los Angeles.
Sí. Recientemente tuve la oportunidad de pasar un tiempo con Kate Winslet y su esposo, Sam Mendes. Estuvieron viviendo cerca de mi casa, por algunos meses. Nos llevamos muy bien.
Debo destacar que me gustaría dirigir mi propia película. Es todo cuestión de tiempo. Es difícil concentrarme en otros temas, ahora, con mis hijos. Pero cuando crezcan seguramente me gustará escribir o dirigir probablemente.