Las casangas, capturadas desde pequeñas para la venta, están siendo ofrecidas como especies exóticas y raras, criadas y reproducidas en la provincia de Chiriquí. Para ello, sus depredadores le pintan la cabeza para darles otra apariencia.
Venero Marquínez, administrador regional de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), denunció que ésta es una práctica vieja, pero anteriormente sólo le pintaban la frente. Ahora le cambian el color de toda la cabeza para una mejor comercialización y, al final, son las mismas casangas que nadie quiere comprar.
"Ahora les pintan toda la cabeza con unos químicos y para el animal, esto resulta muy doloroso", dijo.
Agregó que el problema de la venta ilegal de muchas especies se registra a lo largo de la Panamericana. Se inicia en las comunidades de Juay, Chiriquí, Chorcha, Coquito y en la vía que conduce a Boquete.
Marquínez sostuvo que se ha detenido a varios reincidentes en el ilícito, a quienes se les abre un expediente y se les sanciona con una multa. De no pagarla se les detiene por 24 horas.
"El expediente queda abierto y Asesoría Legal tiene autorización para llevar a la cárcel a aquellas personas que no paguen. Hay nueve expedientes levantados por este tipo de casos", expresó.
Las casangas son una clase de ave producto del apareamiento entre un loro y un perico. Son de tamaño mediano y pueden imitar voces. Las hay de varios colores: las amarillas hablan más y las rojas, menos. Pueden oír música si se acostumbran.
Según Marquínez, ANAM ejecuta un plan para el control del tráfico y venta de especies. Hasta la fecha se han efectuado 13 operativos, en los que se decomisaron pericos, loros, iguanas, orquídeas y las bicicletas de quienes cometen el ilícito.
ANAM está tras la pista de aquellas personas que se dedican a la caza y venta ilegal, especialmente de loros de flor amarilla y las iguanas, que son las especies con mayor mercado.