Los deportados solo podían decir "hola", "go", "chao" cuando eran trasladados hacia el Aeropuerto Internacional de Tocumen y se emocionaron al ver el mar cuando pasaban por la avenida Balboa.
Todos los extranjeros ingresaron desde Colombia, vía marítima a Panamá.
La Dirección de Migración deportó a los catorce asiáticos, junto con 7 ecuatorianos y un nicaraguense cuyo gasto total para el Estado fue de 23 mil dólares.
En este caso cinco inspectores de Migración custodiaron a los ilegales hasta Tocumen. Desde allí tomarían un vuelo que los llevaría hasta La Habana, Cuba. Luego tomarían otro avión que los trasladaría hasta Moscú y finalmente de esa ciudad viajarían hasta Beijing para llegar a su país de origen.
Más de un mes pasaron estos ciudadanos chinos aprehendidos en el sistema carcelario de Migración tras ser capturados en Chiriquí, Coclé y Playa Bique en Arraiján, cuando utilizaron nuestro territorio para lograr el sueño de llegar hacia los Estados Unidos.
Se calcula que los jóvenes chinos, pudieron gastar para realizar esta frustrada travesía unos B/. 20 mil.
El director de Migración, Ricardo Vargas sostuvo que las detecciones de indocumentados se deben a un mejor control migratorio.
Un total de 637 ciudadanos entre estos 140 chinos, 313 colombianos, 72 ecuatorianos, entre otras nacionalidades han sido deportados.
En el año 2006 un total de 1, 420 extranjeros ilegales fueron deportados por Migración.
Más de 100 deportaciones de personas realizan Migración por mes.