Recomendación. Las pulgas pueden provocar una enfermedad conocida como dermatitis alérgica. Dado que algunos perros y gatos son alérgicos a la saliva de la pulga, una sola picadura hace que el animal se mordisque y rasque la zona de la picadura.
Esto puede provocar irritación, llagas y pérdida del pelo.
La presencia de una o dos pulgas en un animal alérgico puede provocar la misma respuesta que la picadura de cien pulgas.